Iran, Tx.-
Iraan, Texas, un pequeño pueblo petrolero ubicado en el oeste del estado con apenas mil 200 habitantes es una muestra de la gravedad de la tercera ola de Covid-19 provocada por la variante Delta: aquí hay una tasa de positividad de la enfermedad del 42 por ciento.
De acuerdo a reportes oficiales, en un lapso de dos semanas 119 personas se hicieron la prueba PCR y 50 dieron positivo.
El problema es que en esta comunidad con tan altos índices de contagio, no existe un servicio médico dotado con una Unidad de Cuidados Intensivos. Los centros médicos más cercanos están en Midland-Odessa y San Angelo, Texas, ambos a unos 160 kilómetros de distancia.
De hecho, Mary Jo Jernigan, una residente del pueblo, tuvo que ser trasladada en avión a Nuevo México debido a la gravedad de su condición.
El distrito escolar de Iraan tuvo que ordenar el cierre de las escuelas luego que tras cinco días de clases presenciales, una cuarta parte del personal y el 16 por cuento de los estudiantes se infectaron o estuvieron expuestos al Covid-19 por lo que se ordenó una cuarentena total.
“Por favor, asegúrense de que los estudiantes realmente aprovechan esta oportunidad para estar en cuarentena. Esto significa que los estudiantes y el personal se pondrán en cuarentena solo con su familia inmediata. No deberían estar fuera de casa en la comunidad o saliendo con amigos. La única forma en la que esto va a funcionar es si todos hacen su parte”, indicó el distrito escolar.
La situación es tan grave, que hasta el edificio del Ayuntamiento debió de cerrar sus puertas.


