Cd. de México.-
Un hombre de 30 años de edad, originario de Idaho, sufrió un terrible accidente a consecuencia de fumar un cigarro electrónico que resultó defectuoso. Ahora quiere compartir su historia para prevenir otra tragedia.
Andrew Hall, padre de tres niños, se prepara para trabajar mientras fumaba su cigarro electrónico, cuando de repente el aparato explotó en su cara dejándole quemaduras de segundo grado, pedazos de plástica incrustados en la piel, y siete dientes rotos.
“He estado haciendo esto cerca de un año, y les aseguro que no hice nada que no se supone se haga con el aparato (la batería estaba bien, seguí los pasos que me dieron en la tienda) pero me explotó en la cara. Perdí siete dientes, quemaduras de segundo grado desde las mejillas hasta el cuello”, publicó Hall en su Facebook personal.
El hombre tomó diversas fotos del incidente y las compartió en sus redes sociales para usarlas de evidencia.
En las imágenes se puede apreciar su rostro desfigurado, así como un lavamanos destrozado por la detonación.
Esta no es la primera vez que un fumador sale gravemente lesionado, tras utilizar el cigarrillo electrónico.
De acuerdo a la información proporcionada por Daily Mail, entre el 2015 y el año 2016, fueron contabilizados 66 reportes similares.








