Washington, D.C. / Agosto 2.-
El presidente Barack Obama promulgó hoy de inmediato la legislación para la elevación del techo de la deuda, solo minutos después del voto en el Senado y tras externar su alivio porque se evitó la devastación económica de Estados Unidos.
Obama, quien firmó la ley en privado después de dar un mensaje a la nación desde el Jardín de las Rosas, dejó en claro que el desenlace permitirá a su Presidencia dedicarse a prioridades como nuevos empleos, salarios altos y un rápido crecimiento económico.
La promulgación de la ley no tuvo sin embargo el efecto de animar a los mercados financieros, toda vez que los principales indicadores bursátiles como el Dow Jones, Nasdaq y Standard & Poor’s se mantenían a la bajá con pérdidas superiores al uno por ciento.
Momentos antes, en una votación de 74 a favor y 26 en contra, el Senado puso fin a la eventualidad del primer incumplimiento de las obligaciones financieras en la historia de Estados Unidos, lo que había generado incertidumbre en los mercados internacionales.
El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, declaró en la tribuna momentos antes del voto que Estados Unidos estuvo “al borde del desastre” y reconoció que el acuerdo no fue perfecto.
Aunque el arreglo fue cuestionado por ambos partidos, la Cámara de Representantes aprobó este lunes el proyecto de ley con una votación de 269 votos a favor y 161 en contra, luego que 66 republicanos y 95 demócratas le dieron la espalda.
La deuda estadounidense de 14.3 millones de millones de dólares será elevada en 2.1 millones de millones hasta 2013, después de las elecciones presidenciales de noviembre de 2012, como deseaba el presidente Barack Obama.
El arreglo autoriza un plan de recorte de gastos de un millón de millones de dólares en 10 años y establece una comisión bipartidista para identificar 1.5 millones de millones adicionales y una reforma fiscal, en un reporte que debe ser entregado en noviembre y votado en diciembre.
Si demócratas y republicanos no forman un consenso sobre los recortes de gasto, la iniciativa incluye un mecanismo que garantiza una reducción 2.1 millones de millones de dólares en 10 años, la mitad en gasto doméstico y la otra en gastos de defensa, sin tocar Medicare o Seguro Social.
Pero la iniciativa no incluyó ningún componente de alza de impuestos como deseaba la Casa Blanca ni recursos para crear empleos, por lo que el desenlace fue visto por analistas como una victoria para los republicanos ultraconservadores del Partido del Té, que apoyan recortes masivos al gasto.


