Wellington, N.Z.-
Un constructor de ataúdes de Nueva Zelanda ha comenzado a volverse famoso en las redes sociales gracias a los coloridos y divertidos diseños que elabora para sus clientes que desean una última morada muy original.
Entre los diseños elaborados por Ross Hall, quien tiene su taller en la ciudad de Auckland, se encuentran una dona rellena, un bote, un camión de bomberos, una barra de chocolate, un Lego y otros muchos más.
La idea para realizar estos ataúdes nació hace 15 años, cuando Hall estaba elaborando su testamento y se dio cuenta que no quería que su última morada fuera gris y triste como todas las demás.
Fue por ello que decidió estipular que su ataúd tenía que ser rojo, con flamas pintadas, pero al darse cuenta que no había quien lo elaborara, decidió hacerlo él mismo y así fue como inició su negocio.
Desde entonces se ha acercado con varias funerarias locales que toman las ideas de sus clientes, se las comunican a Hall y él se encarga de hacerlas realidad.
Para este empresario, sus creaciones que llegan a costar entre 2 mil 100 y 5 mil 400 dólares, dependiendo de lo complejo que sean, son una celebración de la vida del fallecido en lugar de un recordatorio de su muerte.
Hasta ahora decenas de personas han estado de acuerdo con esta idea.







