Sorprende el Papa Francisco abrazando a enfermo de la piel

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Ciudad del Vaticano.-
A casi ocho meses de haber sido elegido Papa, Francisco continúa sorprendiendo gracias a gestos conmovedores, sencillos y austeros, que logran emocionar incluso a los no católicos.

Esta semana Jorge Mario Bergoglio dedicó largo tiempo a saludar personalmente a enfermos y discapacitados, al finalizar la audiencia general en la Plaza de San Pedro del Vaticano.

Desde su elección como pontífice Francisco ha demostrado una especial predilección por los enfermos, a quienes saluda en cada ocasión que puede, los abraza, los besa y acaricia.

Pero en esta ocasión su saludo fue más allá. Junto al Arco de las Campanas y antes de volver al Vaticano, encontró un enfermo grave, cuyo cuerpo y cara estaban completamente devastados por una serie de protuberancias repugnantes.

El obispo de Roma no sólo lo saludó, también lo abrazó y besó sus heridas. Las imágenes de ese encuentro dieron la vuelta al mundo y concedieron un potente valor simbólico a su predicación.

De hecho el 12 de mayo pasado, durante la canonización de la santa mexicana María Guadalupe García Zavala, aseguró que ella supo tocar “las llagas de Cristo” a través de las llagas de los enfermos e instó a no tener repugnancia por esas heridas.

Al episodio del hombre de las llagas se sumó otro, igual de conmovedor, que tuvo lugar también este miércoles. Al finalizar la audiencia el Papa pidió a los más de 50 mil presentes rezar por una bebé en estado grave.

La multitud pronunció un Ave María por Noemí, una niña de 16 meses afectada por una atrofia muscular espinal.

Ese mismo día, poco antes de la audiencia, el pontífice había encontrado a la infante en su residencia del Vaticano, la Casa de Santa Marta.

Allí pudo saludar, entre otras cosas, a Andrea Sciaretta, el padre de 26 que reclaman al Ministerio de Salud italiano el permiso para la experimentación, sobre su hija, del Método Stamina, un protocolo muy discutido entre la comunidad médica.

De hecho varios jueces y la ministra de Salud, Beatrice Lorenzin, han bloqueado el avance de las investigaciones de Stamina. Como respuesta los padres de los niños afectados han montado un campamento frente a la Cámara de Diputados en Roma.

El Papa se ha preocupado por esta situación. En primera instancia llamó por teléfono a Sciaretta el 15 de octubre luego de haber recibido una carta donde se explicaba el caso de la pequeña Noemí.

El miércoles la familia de la bebé no sólo fue recibida por Bergoglio sino que también fue invitada a hospedarse en la Casa de Santa Marta, la residencia papal.

“Fue una emoción indescriptible, una mezcla de sensaciones entre el estar frente a un gran hombre del señor y pensar que nuestra hija está mal. De hecho fue Noemí la que fue con el Papa para hacer sentir su voz”, dijo a la prensa el padre de la niña.

“Estamos luchando porque Noemí pide ser escuchada para poder acceder al método Stamina. Si Italia no ha entendido el grito de dolor de Noemí, esperemos que El Vaticano pueda ayudarnos. El Papa Francisco es ya un gran amigo de ella”, agregó.

También el miércoles, durante la audiencia, Bergoglio tuvo otro gesto fuera de protocolo. En el momento de los saludos con las parejas de recién casados, recibió a un matrimonio de médicos de la Asociación Arco Iris Marco Iagulli.

Ambos le contaron su historia de trabajo con niños a través del método de la sonrisa, inventado por el estadunidense Patch Adams.

Mientras le explicaban los esposos se colocaron las narices rojas de payasos con las cuales realizan su labor. Le extendieron una similar al Papa que inmediatamente se la colocó, sorprendiendo así a propios y extraños.

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