EL CAIRO, EGIPTO.- Los dos mexicanos que murieron en el ataque armado en Egipto, se trata Rafael Bejarano y Luis Barajas Fernández tapatío y un tampiqueño, respectivamente.
Barajas Fernández de 49 años de edad, perdió la vida iba acompañado de su esposa Susana Calderón, quien está estable en un hospital del Cairo.
Barajas Fernández era empleado de un corporativo de comercialización de artículos de quirófano, además de maestro de la Universidad Tecnológica de Altamira, donde se graduó como ingeniero agrónomo, especializado en fitotecnia.
El ataque del ejército egipcio, quien confundió a los turistas con yihadistas, dejó un saldo de 12 personas muertas y 10 heridos. Al parecer ocho de ellos, eran de origen mexicano, pero no se han dado a conocer sus nombres.
Gabriela Bejarano, hermana de Rafael, dijo que su hermano era músico, de 41 años de edad y falleció durante el ataque de fuerzas de seguridad egipcias a un grupo de turistas cerca del oasis de Bahariya, y que su mamá, organizadora del viaje a Egipto, al parecer es una de las heridas.
Esta información le fue proporcionada por gente de la agencia de guía de turistas que contrató su mamá, pues fuentes oficiales no le han proporcionado ningún dato.
Y es que en total iban 15 mexicanos, incluido su hermano y su mamá, quienes viajaron desde Guadalajara el pasado 9 de septiembre rumbo a tierras egipcias, a donde llegaron el 11 de septiembre.
Bejarano expuso que la mayoría eran personas de Guadalajara, aunque también viajaba otra persona del Distrito Federal, una más de León y dos más que desconoce de qué parte son.
En entrevista con Adela Micha, explicó que desde hacía 10 años su mamá organizaba viajes a Egipto, una o dos veces por año, y que nunca se habían enfrentado a un hecho de violencia.
Afirmó que la agencia de guía de turistas que siempre contrataban sí cuenta con licencia y los permisos necesarios, pues siempre han sido muy responsables y han contado con todo lo que se requiere.
“Dicen que estaban en zonas no permitidas, eso no es verdad; no era la primera vez que hacían recorridos por los desiertos, estaban en un área permitida, lo que no hicieron fue acampar, que es lo que está prohibido”, dijo Gabriela.


