México, D.F.-
Nery Castillo puso el balón en los guantes del arquero Miguel Fraga y una daga en el corazón de la continuidad de quien más confía en él.
Una maldita serie de penaltis, los cobros que jamás se le dieron a Hugo Sánchez, y Pachuca quedó eliminado de la Copa a manos del hoy semifinalista Neza FC por 4-3, luego del 1-1 en tiempo regular.
El rostro de Castillo quedó destruido, tras la alta traición hacia su director técnico. El disparo del atacante tuzo, el cuarto en la tanda, hizo estallar el júbilo del Neza 86 y la tristeza del Pentapichichi, porque encontró otra dirección contraria a las redes.
Al Pachuca sólo le bastó el yerro de Héctor Herrera en el quinto tiro para irse del torneo donde mejor jugó.
Nerygol fue el puntal por el que apostó Sánchez Márquez antes de encarar este semestre. El delantero mexicano llenó de ilusión al estratega desde que llegó a la Bella Airosa. En sus anteriores actuaciones había decepcionado, al todavía no encontrar el nivel que se le exige.
Este día, Hugo volvió a creer en él. Junto con Castillo, mandó a un equipo de lujo para encarar los cuartos de final coperos.
Raúl Tamudo, Óscar Rojas, Alberto Medina, Segundo Castillo y Mauro Cejas también acompañaron al ariete nacido en San Luis Potosí. Ese arsenal de Primera División fue inútil ante el equipo de Liga de Ascenso.
En 90 minutos, los Tuzos apenas hicieron un gol y se dejaron empatar dos minutos después.
Hugo, en cuanto vio la igualada, después de tanto trabajo para irse al frente, rabió. No lo podía creer, la resignación no estaba en el script del partido. Estaba estupefacto ante tanto sufrimiento con un equipo, en el papel, inferior.
La ex figura del Real Madrid sentía que el tanto anotado por Rául Meraz, con la complicidad del guardameta local era suficiente (63). Se le esfumó el boleto a las semifinales y la confianza en cuanto vio que su meta Carlos Velázquez no pudo detener un tiro sin alma de Antonio Rosas (65).
Nery estaba ahí con más ímpetu que despliegue de talento. El entrenador pachuqueño lo contemplaba como el salvador de su escuadra, la figura que solicitó a su directiva para rescatarlo en los momentos difíciles, pero ese muchacho en el que tanto cree le falló.
Justo cuando El Penta necesitó de un gol suyo desde los 11 pasos para enfilarse hacia la semifinal de la Copa, Nery Alberto lo mandó a cualquier lado del coso mexiquense.
La algarabía en el público presente se manifestó por ver caer a uno de los futbolistas más polémicos en el futbol mexicano.
Sólo creció cuando se confirmó el triunfo del Neza, tras un nuevo mal cobro de Herrera.
Castillo dejó en el patíbulo a Hugo y al borde del despido, en lo que fue una alta traición desde los 11 pasos.

