México, D.F.-
El público llenaba el Teatro Renacimiento. Después de las carcajadas vino la reflexión, luego la nostalgia y finalmente el reconocimiento. Allí se escuchó por última vez el gruñir del cavernícola, en una obra donde se abordaron las diferencias entre hombres y mujeres con un toque de humor.
La puesta en escena “Defendiendo al Cavernícola” bajó el telón este domingo. La obra teatral tuvo 3 mil 732 representaciones a lo largo de 11 años de historia, los cuales comenzaron el 11 de octubre de 2001. El cavernícola cambió algunas veces de cueva para finalmente habitar en el Centro Manolo Fábregas.
Al término de la última función, César Bono comentó: “Estoy agradecido con la gente que confió en mí para hacer esta obra, que es buenísima. Lo que es estupendo es el texto; si se dan cuenta, viajamos con ese libro ustedes y yo por los tiempos, con sentimientos, con las risas, con el llanto”.
El público que abarrotó la sala ovacionó al histrión, y más cuando dijo que pese a los problemas de salud que tuvo durante la temporada, como un connato de infarto y un mal del aparato digestivo que lo pusieron en peligro de muerte, logró salir adelante.
“A uno como actor lo mueve mucho el amor y el respeto que sentimos por ustedes”, explicó.
“Mi salud se vio muy afectada; no iba a morir por el cavernícola, pero sí me iba a morir por 45 años de trabajo”.
El actor, quien además de protagonizarla le dio a la obra la sexta parte de su vida, la consideró “una reflexión inteligente”.
“Empezó esta obra César Bono, pero le han pasado tantas cosas que ya casi ni lo reconozco”, bromeó.
Entre los recuerdos comentó que cuando inició la obra era huérfano de madre y ahora lo es también de padre, además de que sus hijos alcanzaron la mayoría de edad y nacieron sus nietos.
Bono agradeció a todas las personas que acudieron a ver la puesta en escena mientras estuvo en cartelera. “Esta obra funcionó gracias al público, son cerca de 700 mil las personas que vinieron; son como 70 auditorios (Nacionales)”.
Y no descartó la posibilidad de revivir su personaje. “Morris sí quiere hacerla otra vez, yo ojalá que esté vivo y esté sano y con gusto la haría, pero sería en unos meses, yo sí tengo ganas de hacer algo en medio”.
Bono tomará vacaciones y luego se integrará a otros proyectos, sobre los cuales no quiso dar más detalles, pues se dijo “supersticioso”, aunque indicó que lo hará porque “aprendí a trabajar, pero no a cobrar. Trabajo mucho porque cobro poco”, y rememoró su trayectoria en teatro y cabaret: “hice todo menos circo”.
El productor Morris Gilbert señaló que este cierre es un ciclo que se cumple. “Como todo en esta vida, todo lo que tiene un principio tiene un final, y lo que queríamos era irnos arriba, como lo hicimos. Hay que irte cuando la rueda de la fortuna está hasta arriba, y no al revés, y yo creo que era el momento justo”.

