México, D.F.-
Cuando la primera función de “Diario de un loco” llegó a su fin y las luces se encendieron, Mario Iván Martínez tuvo ante sí a todo el público del Teatro Helénico aplaudiendo de pie el extraordinario trabajo actoral que acababa de realizar en el escenario, gracias al personaje de Aksenti Ivanovich.
De la risa a la perplejidad, así mantuvo al espectador durante casi una hora y media con sus constantes cambios de personalidad y físicos, tal y como lo requería su papel.
“Lo más difícil ha sido oscilar entre la comedia y la tragedia, el melodrama y la suspicacia, entre el erotismo y la hilaridad, el esbozar un mosaico con toda la complejidad y sentimientos que estas personas experimentan en un muy breve lapso de tiempo”, señaló el actor.
Mario Iván confesó que ha tenido que dominar al cuenta cuentos que es desde hace ocho años, “este hombre no sale a contarle al público su historia, el esquizofrénico paranoide se la está contando a sí mismo, pero cuando estoy con los niños salgo a contarles el cuento, los veo a los ojos, al menos las primeras filas”.
Quien también recibió un largo aplauso fue el maestro Carlos Ancira, cuando la directora de la obra Luly Rede le dedicó este estreno, a dos días de su aniversario luctuoso (10 de octubre).
“Presentamos esta propuesta, como humilde tributo a su genio, a su perenne e infatigable amor por el teatro, parte medular del quehacer de todo actor”, dijo la directora y prima de Mario Iván.
“El mayor deseo del maestro Ancira, debe ser o debió haber sido, que su legado tuviese cause, tuviese seguimiento, que otros tomáramos este texto y lo desmenuzaramos, lo hiciéramos propio”, opinó el actor.
Entre el público estuvieron Isela Vega, Lucy Orozco, Carla Estrada, César Bono y Tomás Goros.

