México, D.F.-
El Museo de la Ciudad de México en colaboración con el Archivo Manuel Ramos presentaron la “Exposición Fotográfica Manuel Ramos”, la cual incluye más de 300 imágenes que muestran las diversas facetas de uno de los pioneros del fotoperiodismo mexicano que documentó con su cámara el esplendor del porfiriato y de la Revolución Mexicana, además del episodio sangriento de la guerra cristera.
En la presentación, Carmen Ramírez, representante del Archivo Manuel Ramos, explicó que entre las fotografías reunidas se incluyen piezas que nunca antes han sido expuestas ni publicadas, como los registros de construcciones del Centro Histórico pertenecientes al archivo del INAH y las recientemente descubiertas por el Archivo Manuel Ramos.
Alfonso Morales, curador de la exposición, señaló que Ramos fue un hombre que a pesar de su ferviente vocación católica y su pensamiento conservador, resaltó en su tiempo como uno de los más importantes fotógrafos, pues además de un amplio y muy basto trabajo que retrata los primeros años del siglo XX, innovó en la manipulación de imágenes de una manera muy adelantada a su época.
“La importancia de que esta muestra se realice en este recinto no sólo se debe a que es la primera exposición que reconoce su trabajo y que se realiza en un espacio artístico tan importante, sino porque también el inmueble aparece retratado en su trabajo como un ejemplo de su discurso sobre esta guerra permanente por la que aún atraviesa la ciudad, donde se pone a debate la modernidad por encima de la memoria”, agregó.
“Ramos fue testigo de momentos históricos clave del país y un minucioso documentalista de la transformación de la capital. En su obra se conjuga la devoción religiosa y la nostalgia parroquial con la fascinación por las posibilidades de la tecnología fotográfica”, explicó Morales.
En sus fotografías existe un muy particular sentido del humor ya que toman otro sentido de acuerdo a su visión de los sucesos que marcaron el curso de la historia en la primera mitad del siglo XX.
Algunas de las revistas de la época en las que colaboró fueron Arte y Letras, El Mundo Ilustrado y Cosmos, además ilustró libros de culto guadalupano y las Memorias del Centenario de la Independencia en 1910.
Ramos estuvo en momentos emblemáticos de la historia de México, como la Decena Trágica, la entrada del Ejército zapatista, o Pancho Villa sentado en la silla presidencial con Zapata a su lado izquierdo. “Ramos asumió la idea de la imagen no sólo como documento sino como creación, independientemente de sus creencias y sus opiniones políticas.
La muestra consta de 10 ejes temáticos, entre los que destacan su trabajo como paisajista, retratista, con la arquitectura moderna, su relación iconográfica con la imagen de la Virgen de Guadalupe, su crónica de la Guerra Cristera, y su trabajo como Inspector de Monumentos Históricos y Bellezas Naturales.
Morales aseguró que Manuel Ramos debe ser considerado el primer fotoperiodista de México, y lamentó que en la actualidad no se le reconozca como un narrador gráfico de la ciudad, pues su material es muy basto, ya que durante su carrera como fotógrafo se desempeñó en diversos campos de la fotografía”, finalizó.

