México, D.F. / Marzo 25.-
Le ha costado casi una década convertirse en uno de los mejores pentatletas de Latinoamérica. Es por ello que Óscar Soto, octavo lugar en los Juegos Olímpicos de Beijing, no se acobarda cuando de medallas en los Juegos Panamericanos en Guadalajara se trata.
“Cuando pasas tantos años en una disciplina te vuelves fuerte y adquieres la confianza necesaria para no temerle a nadie. Creo que tenemos todo lo necesario para luchar al parejo contra naciones como Canadá y Estados Unidos”, dijo el seleccionado.
A Óscar no le intimidan los sacrificios necesarios para alcanzar la cima, incluso los económicos. El seleccionado pagó 12 mil pesos para adquirir la nueva pistola láser que sustituye a la tradicional de diábolos para la prueba de tiro.
“Son herramientas necesarias para nuestro crecimiento. Ahora los instrumentos en las competencias son más rápidos, más atractivos para el espectador y el deportista se debe adaptar lo más pronto posible”, sostuvo.
A sus 27 años, el pentatleta busca llegar en su mejor forma a los Panamericanos aunque antes deberá ratificar su boleto en el selectivo nacional que se llevará a cabo en septiembre próximo.
“No puedo caer en confianza excesiva porque aunque mi disciplina no se practica mucho en nuestro país, tenemos talentos que darán todo por asistir a Guadalajara”.
Además de Soto también integran la selección Tamara Vega y Andrea Yumiko, entre otros.
Las últimas medallas conseguidas por mexicanos en Juegos Panamericanos fueron en el 2003 en Santo Domingo con el bronce de Sergio Salazar y en mujeres el mismo metal con Rocío Arias en Winnipeg 99.
La historia de este deporte marca que desde 1951 cuando el pentatlón moderno hizo su aparición en los Juegos Panamericanos, México ha conseguido ocho medallas siendo José Pérez el que logró dos oros tanto en 1955.

