México, D.F. / Agosto 20.-
De cara a las definiciones para enfrentar la contienda electoral de 2012, la izquierda mexicana se ha dividido en dos grandes polos —“moderados” y “duros”— para apoyar las aspiraciones presidenciales de Andrés Manuel López Obrador y de Marcelo Ebrard.
Ambos empujan su decisión de ir en busca de la candidatura para la Presidencia de la República.
Este sábado, el PRD dará un primer paso en la definición de su proceso de selección de candidato presidencial.
Jesús Ortega, cabeza del movimiento pro Ebrard, y Dolores Padierna, líder del lopezobradorismo en el PRD, aceptan que la izquierda se perfila hacia una confrontación interna entre dos visiones. Deslizan que si hay división, cada cual seguirá su camino.
Este viernes, López Obrador aceptó que se realice una encuesta nacional abierta a militantes y a la ciudadanía que defina quién debe ser el candidato de la izquierda a la Presidencia de la República.
Ortega advierte que Ebrard puede ganar sin López Obrador o compitiendo contra él. “Esto va más allá de un partido y su voto duro”.
Se asume como parte de la “izquierda moderada” y acepta que buscarán alianzas “hasta donde la ley lo permita”, incluso con la Iglesia y los empresarios.
Padierna insiste en que López Obrador es la mejor opción, “un desconocido siempre tiene mayor potencial de crecimiento, es el caso de Ebrard. Sugeriría a López Obrador correrse un poco al centro y matizar su discurso y posiciones con algunos sectores”.
Mientras, la dirigencia nacional del PT ha destinado 665 mil spots de radio y televisión para López Obrador y Convergencia se ha transformado en Movimiento Ciudadano para asumir como propio el emblema del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Manuel Camacho, coordinador del frente político Diálogo por la Reconstrucción de México (Dia), asegura que un eventual choque entre los dos bloques anularía la posibilidad de la izquierda de ser gobierno nacional.
El resto, dijo, dependerá de la decisión final de López Obrador y de Ebrard, sobre su rival.
“La elección presidencial será al principio una contienda entre tres, pero si nosotros hacemos tonterías será una contienda entre dos, entre el PRI y el PAN. Si nosotros hacemos bien nuestra tarea, la probabilidad de que sea una contienda entre el PRI y la izquierda será muy alta”.
Asegura que “pase lo que pase” con el mecanismo de definición del candidato, “el papel del acuerdo político va por encima de todo, porque si no, no puede haber ni encuesta. Ese acuerdo político no puede ser `ratonero` y tenemos la ventaja de que López Obrador y Ebrard son políticos de gran visión”.
En el PRD se han generado dos grandes bloques, uno encabezado por las corrientes de Ortega Martínez y Jesús Zambrano; de Amalia García y Hortensia Aragón, y de Martha Dalia Gastélum y Elías Moreno Brizuela, con Nueva Izquierda, Foro Nuevo Sol e Izquierda Renovadora en Movimiento.
Este bloque, pilar de Demócratas de Izquierda, tendría el control del Consejo y del Congreso Nacional del partido, donde se avalará el mecanismo para definir al candidato presidencial y la mayoría de las dirigencias estatales.
Al movimiento pro Ebrard se han sumado los gobernadores aliancistas de Sinaloa y Guerrero, Mario López Valdez “Malova” y Ángel Heladio Aguirre Rivero; la feminista Marta Lamas y el escritor Carlos Fuentes.
Además del director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, Luis Foncerrada, y la catedrática de la UNAM, Adriana Ortiz, el equipo de Ebrard ha invitado a sumarse a Demócratas de Izquierda al presidente de la Coparmex, Gerardo Gutiérrez Candiani y al abogado Raúl Carrancá.
El primer círculo de Ebrard rumbo a 2012, lo componen Ortega —quien en 2006 fue el coordinador de campaña de López Obrador— a la cabeza del movimiento, junto con el presidente de la Fundación Equidad y Progreso, René Cervera, además de José Ángel Ávila, Mario Delgado y Mario Carrillo.
La mayoría del gabinete de Ebrard está sumado a su proyecto rumbo a 2012 con excepción de Benito Mirón, Laura Velázquez y Martí Batres, que perfilan su apoyo a López Obrador. Además, Ebrard tiene el apoyo de los coordinadores parlamentarios en el Senado, Carlos Navarrete, y en la Cámara de Diputados, Armando Ríos.
A principios de agosto se perfilaba el apoyo para Ebrard de campesinos y organizaciones sindicales como la Central Campesina Cardenista (CCC), que encabeza Max Correa, además de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), que agrupa a los telefonistas de Francisco Hernández Juárez, el Sindicato de Trabajadores de la UNAM (STUNAM), de Agustín Rodríguez, y la Asociación Nacional de Sobrecargos de Aviación (Assa).
El lopezobradorismo operará en el PRD a través de la Izquierda Democrática Nacional (IDN), de Padierna y René Bejarano, quienes se comprometieron a movilizar a 2 millones de personas que integran sus bases a favor de López Obrador.
Alejado del PRD, el tabasqueño ha mantenido a su gabinete y sumado a académicos, profesionistas e intelectuales a las tareas de organización del que ha definido como Morena.
Padierna, secretaria general del PRD, rechaza dejar en manos de las encuestadoras la definición del candidato presidencial de la izquierda, pues está en juego —dice— el futuro del país. Acepta que desde 2006 el PRD se polarizó y coexisten dos visiones.
Afirma que apoya a López Obrador porque es la persona que puede resolver los problemas del país, un nacionalista y un patriota. Afirma que si el tabasqueño “ya ganó” una vez la contienda presidencial lo puede volver a hacer y de Ebrard advierte que “es una persona recién llegada a la izquierda”.
“Mucha gente no lo conoce, no tiene un proyecto”, dice para luego destacar las cualidades de empeño y trabajo del jefe de Gobierno.
—¿Cómo recomponer la relación de AMLO con sectores como empresarios, medios e Iglesia?
—Sugeriría que Andrés que se corriera un poco al centro, no al centro, pero si un poco al centro, que matizará su lenguaje, sus calificativos, no dejara una posición clara, firme, anclada en la izquierda, un proyecto diametralmente opuesto al de la derecha, eso es lo que él ha hecho y lo ha hecho bien.
Ebrard y AMLO juegan a las “vencidas” en el PRD


