México, D.F. / Agosto 17.-
El problema migratorio entre México y Estados Unidos parece no tener fin, desde hace años ha sido tema que genera polémica: si se levanta más el muro, si alguien tiene la culpa, México por no ofrecer mejores oportunidades de trabajo, o Estados Unidos por no atacar el problema desde su raíz.
Lo cierto es que con estas regulaciones hace que se cumplan las prohibiciones de emplear a personas sin papeles oficiales.
Hay muchos culpables pero ninguna solución, dimes y diretes entre autoridades de ambos países, muchos afectados y alternativas extremas como la reciente “Ley Arizona” ISB1070, que aunque habrá algunos cuantos que estén en su favor otros tantos están en contra por las propuestas presentadas en esta nueva ley.
Bien es cierto que si deben de existir normas que regulen la entrada y salida de personas extranjeras a un país y que las regulaciones que un Estado implante son ajenas a autoridades de otros países, sin embargo, el contenido de esta regulación ha generado reclamos por parte de la ciudadanía y de autoridades que piden al gobierno estadounidense la negación de los puntos que forman parte de la propuesta.
QUE CONTIENE LA LEY
La ya mencionada ley contiene puntos tales como considerar como delito la inmigración ilegal en el estado fronterizo de Arizona, permiso de la policía de detener a cualquier persona si a juzgar por su aspecto parece inmigrante ilegal.
Asimismo se podrá interrogar a cualquiera y pedirle su documentación la cual deberá portar siempre, se permitirá demandar a las agencias gubernamentales que obstaculicen la aplicación de las leyes de inmigración y será ilegal la contratación de indocumentados como jornaleros o la transportación de estos cuando se conoce su estatus legal.
Sin embargo, el pasado 29 de julio entró en efecto la ley sin el contenido de uno de los aspectos más polémicos que ha generado mayor número de protestas, es decir, la jueza Susan Bolton suspendió las provisiones en las que se daba el derecho a la policía de revisar el estado migratorio de las personas por el simple hecho de parecer (físicamente) “sospechosos”.
Además, según un corresponsal de BBC en Washington, la jueza no aprobó la obligación de los inmigrantes a portar la documentación que compruebe su estancia legal en el país pues “hay una sustancial posibilidad de que los oficiales arresten erróneamente a extranjeros residentes legales bajo la nueva ley”.
En su reporte para BBC, la corresponsal Marcia Facundo afirmó que en declaraciones de la gobernadora de Arizona Jan Brewer se argumentó que las decisiones tomadas por la jueza Bolton son consideradas sólo como obstáculos.
Lo mismo lo son para el sheriff Joe Arpaio quien anunció comenzar a arrestar a los inmigrantes a partir de la aprobación de la ley, prueba de ello y de la cantidad de personas que esperaba arrestar, las carpas que puso al exterior de la cárcel bajo su mando.
A partir de este día se mostraron muestras de satisfacción por parte de ciudadanos, americanos como latinos, que están de acuerdo en que la jueza no haya aprobado los puntos más críticos y extraordinarios de la ley.
Por lo pronto los ciudadanos permanecen tranquilos, y a México no han regresado tantos migrantes como se esperaba, pues las recientes decisiones han bajado el estado de alarma en el que se encontraban las personas.
Es un hecho que es un tema que no terminará pronto y que las acusaciones de racismo y “nazismo” hacia la gobernadora de Arizona, así como a todas las personas que están en favor de esta ley, continuarán.
Redactó María Fernanda Bojórquez, alumna de LCC del ITESM.-


