México, D.F.-
Las comisiones de Gobernación y de Defensa Nacional analizan promover un punto de acuerdo, impulsado por los diputados Ricardo Monreal Ávila y Ricardo Mejía Berdeja, para exhortar al Ejecutivo federal a que aplique, a nivel nacional, el programa Por tu familia, desarme voluntario, con la intención de disminuir el número de armas de fuego en civiles.
De acuerdo con los legisladores de Movimiento Ciudadano, en los últimos años el índice de violencia en el país se ha incrementado “de manera alarmante”.
Según datos del Índice de Paz Global (IGP), México, ha ido escalando considerablemente en sus niveles de violencia, ya que en 2007 ocupó el lugar número 79, mientras que en 2010 el 107 de una lista que incluye a 158 países, argumentaron.
En 2012, el país ocupó el lugar 135 entre las naciones más violentas del mundo, advirtieron,
Además, ha ascendido a la séptima posición del “ranking” mundial, como una de las naciones con el mayor número de armas de fuego en manos de civiles, a pesar de que las restricciones legales para uso y portación son consideradas de las más severas.
Monreal y Mejía alertaron que de acuerdo con la ONU, en México existen alrededor de 15 millones de armas en manos de civiles, la mayor parte distribuidas en el mercado negro debido a la casi nula participación del gobierno federal para disminuir el traslado.
El tráfico ilegal de armas, agregaron los diputados de Movimiento Ciudadano, es uno de los temas de mayor preocupación, ya que más del 80% de las que son decomisadas a los cárteles de la droga provienen de Estados Unidos.
Según cifras del estadounidense Darrell Issa, presidente del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, argumentaron, han muerto más de 200 mexicanos a causa de las armas de fuego involucradas de manera directa en el operativo Rápido y Furioso, ejecutado por el gobierno de Estados Unidos.
Además, de acuerdo con la Sedena, en 2012 se lograron decomisar más de 140 mil armas, de las cuales el 65% eran rifles de asalto o armas largas, 14 millones de municiones, de las cuales el 60 por ciento provienen de Centroamérica y 11 mil granadas de fragmentación.
Esto significa que el crimen organizado ha invertido aproximadamente 145 millones de dólares para combatir a las células rivales y al gobierno federal, lo que refleja la tendencia y evolución de las bandas criminales por el uso de armamento pesado.


