Jiutepec, Morelos.-
Un niño de 4 años fue asesinado a golpes por sus tíos, su cuerpo inerte quemado y sus restos colocados en el refrigerador en la casa donde su madre lo había dejado encargado.
La madre confió en su hermana para dejarle encargados a sus dos hijos, sin embargo ésta argumentó que el niño le había sido arrebatado cuando caminaban por la calle, pero el hermanito que sobrevivió contó la horrorosa verdad.
Arturo “N” y Karina Guadalupe “N”, los presuntos homicidas del menor de 4 años, localizado sin vida dentro de un refrigerador en la vivienda ubicada en la colonia Otilio Montaño del municipio de Jiutepec fueron detenidos por la “desaparición” del pequeño, pero se resistieron a revelar su paradero.
Luego de las investigaciones de la Policía se dio a conocer que desde el mes de septiembre del año 2018 la madre de ambos menores, de 4 y 5 años de edad, dejó a sus pequeños al cuidado de su hermana Karina Guadalupe, quien vivía junto con su pareja y sus dos hijos.
Fue en el mes de noviembre que la pareja denunció que al caminar por la colonia La Joya con los cuatro menores, habrían sido interceptados por tres sujetos, quienes se llevaron consigo al menor de 4 años de edad.
Sin embargo, el hermano del menor “desaparecido” contó a su abuela materna que su tío Arturo le había pegado a su hermanito, lo que le provocó sangrado por la boca y oído, y luego sus tíos le prendieron fuego al pequeño cuerpo en el patio de la casa.
La abuela de los menores al conocer el terrible final de su nieto presentó la denuncia con lo que se inició la carpeta de investigación.
La Policía de Investigación Criminal (PIC) procedió a la detención de Arturo “N” y Karina Guadalupe “N”, quienes en febrero pasado fueron vinculados a proceso por el delito de desaparición de personas por particulares, no obstante la pareja se negó a revelar el paradero del pequeño.
Previo a su detención, los tíos de la víctima habrían encargado a un vecino un refrigerador, con el argumento de que se cambiarían de domicilio y que posteriormente lo recogerían. El vecino conservó el electrodoméstico herméticamente cerrado en el patio de la vivienda, sin sospechar que dentro se encontraban los restos del niño.
Del refrigerador comenzó a emanar un olor fétido por lo que el vecino prefirió solicitar el apoyo de la Fiscalía, cuyos elementos de la Coordinación de Servicios Periciales abrieron el aparato y dentro localizaron un total de seis bolsas en capas con el cuerpo sin vida del menor.
Los restos del niño de 4 años fueron trasladados a las instalaciones del Servicio Médico Forense y con las pruebas y periciales obtenidas, la Fiscalía continuará el proceso judicial en contra de los tíos del infante.
Con información de Excélsior


