México, D.F.-
Con base en la historia de la nación mexicana, así como la promoción y el respeto a los derechos humanos que se impulsan en la sociedad, el embajador de Palestina en el país, Munjed Saleh, hubiera deseado que México tuviera una posición más clara de condena por la agresión que recibieron de Israel.
“Lo que ha pasado en Gaza es un terremoto, un exterminio humano, no es una guerra sino una ofensiva de uno de los ejércitos más poderosos del mundo contra una población. Es el holocausto palestino”.
Entrevistado en el tercer día del cese al fuego, confía que éste sea duradero y que la comunidad internacional, donde México juega un papel importante, colabore, cuando la agresión concluya, no sólo en el proceso de reconstrucción del territorio y atención a víctimas, sino también para presionar el cumplimiento de las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas que solicitan la desocupación por parte de Israel de los territorios palestinos, así como el cese del bloqueo militar.
“Otros países en América Latina tomaron pasos contra el agresor, muchos países retiraron embajadores, otros impusieron embargo económico. Tengo todo el respeto a la posición mexicana, pero tomando en cuenta la historia de México y la forma en que aquí se respetan y están arraigados los derechos humanos, hubiera deseado una posición más clara de condena”, asevera.


