México, D.F.-
Si los ingresos públicos del país resultan menores a los presupuestados, el gobierno no compensará ese boquete con mayor déficit ni tampoco con nuevos impuestos, sino con un recorte al gasto público, reveló este jueves el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray.
Durante la presentación del Estudio Económico de la OCDE sobre México, el responsable de las finanzas públicas del país aseguró que en el actual contexto financiero es prioritario mantener la estabilidad macroeconómica.
Para este año, el gobierno federal estima obtener ingresos por 2.9 billones de pesos. Sin embargo, la volatilidad de los mercados internacionales, principalmente el petrolero, es una amenaza para el cumplimiento de esa meta.
El Congreso estimó un precio promedio de la mezcla mexicana de exportación de 79 dólares por barril para este 2015; no obstante, el jueves el combustible se cotizó en 40.47 dólares.
Si bien el gobierno contrató la cobertura petrolera y afirmó que los ingresos por esa vía estaban asegurados, analistas dijeron que un posible recorte al gasto indica que el blindaje petrolero puede no ser suficiente.
La más reciente ocasión en que el gobierno federal tuvo que recortar el gasto público fue en 2009, año en que la crisis financiera internacional impactó los ingresos en las finanzas públicas.
Ese año, el gobierno hizo dos recortes. El primero por 35 mil millones de pesos, y el segundo por 50 mil mdp.
Casi 80% de ese ajuste fue en gasto corriente y el restante se aplicó en el rubro de bienes muebles, así como en obra pública. Ni el gasto social, ni las partidas relacionadas con la seguridad nacional sufrieron el recorte.
El director del Instituto Mexicano para la Competitividad, Juan Pardinas, afirmó que la opción de recortar el gasto público es una medida que ya se veía venir, luego de que se presupuestó un precio del petróleo por arriba de lo que acontecía en el mercado.
La directora del observatorio México ¿Cómo vamos?, Viridiana Ríos, reconoció que un recorte es una medida adecuada y sensata, porque aunque hay coberturas, éstas no blindan todo.


