Monterrey, N.L.-
Elementos de Fuerza Civil y de Tránsito de Monterrey resguardaron el Congreso del Estado ante las amenazas de una protesta violenta de taxistas.
Las unidades de Fuerza Civil y de la Secretaría de Seguridad Publica se dispersaron en los cruces de la calle Zaragoza con Matamoros y Juan Ignacio Ramón, mientras que las entradas del Poder Legislativo y Judicial se encuentran custodiadas por más de 30 oficiales.
Por su parte los líderes taxistas se reunieron a las afueras del inmueble, en espera a que sus compañeros acudieran a la convocatoria.
La última protesta violenta ocurrió el 30 de octubre cuando irrumpieron en el Congreso, en la que exigieron la renuncia del titular de la Agencia Estatal de Transporte, Noé Chávez Montemayor, donde además dañaron las instalaciones del recinto y golpearon al personal de seguridad.


