Reynosa, Tam.–
Ante el riesgo de una crisis en el suministro de agua en la frontera tamaulipeca, el alcalde Carlos Peña Ortiz advirtió que la región enfrenta un escenario cada vez más complejo, donde la dependencia del Río Bravo y las decisiones binacionales ponen en vulnerabilidad a miles de habitantes. El edil urgió a replantear la estrategia hídrica con proyectos a largo plazo que garanticen el abasto para las futuras generaciones.
El edil destacó que el tema del agua debe ser considerado incluso dentro de las discusiones del Tratado de Libre Comercio, debido a su impacto directo en el desarrollo económico y social de la región. En ese sentido, subrayó la necesidad de impulsar proyectos de desalinización en la costa de Tamaulipas, aunque reconoció que se trata de una alternativa costosa.

“Es muy caro desalinizar el agua, pero es más costoso no tenerla, y hoy en día ya no tenemos”, expresó.
Peña Ortiz alertó que durante el próximo verano podrían registrarse severas problemáticas de abastecimiento en ciudades fronterizas como Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo, por lo que hizo un llamado a la población a hacer un uso responsable del recurso. Asimismo, insistió en que las decisiones sobre el manejo del agua deben incluir la opinión de los municipios fronterizos, ya que son directamente afectados por acuerdos y presiones internacionales.
El alcalde también denunció que en al menos tres ocasiones durante el año pasado, presiones del gobierno de Estados Unidos derivaron en la reducción del suministro de agua del Río Bravo, lo que afectó a diversas ciudades de la franja fronteriza. Indicó que, en algunos casos, el flujo fue interrumpido en cuestión de 48 horas, generando complicaciones para el abasto en la región.
Ante este panorama, planteó la necesidad de dejar de depender exclusivamente del Río Bravo y buscar alternativas sostenibles a largo plazo. Entre ellas, propuso replicar modelos de países como Arabia Saudita, Israel o Qatar, que han apostado por la desalinización del agua de mar para garantizar el suministro a futuras generaciones.
Por otro lado, Peña Ortiz enfatizó que se requiere una fuerte inversión en infraestructura hídrica para asegurar el acceso al agua tanto en México como en Estados Unidos, al tratarse de una problemática compartida.


