Reynosa, Tam.-
Es el tipo de situación que solo se ven en la frontera: a falta de un timbre para anunciar la bajada del camión urbano, los pasajeros pueden “apachurrar” a un pollo desplumado de plástico.
Hasta letrero colocaron adentro en un camión de Jarachina: “Anticipe su parada aplastando al pollo” .
El “honk” del juguete resulta gracioso, ante el asombro de los pasajeros que están acostumbrados a gritar o simplemente golpear con una moneda la lámina de la ventana de la unidad.
Se tiene prohibido “golpear el cristal” con fuerza, por el temor de quebrar el vidrio.



