REYNOSA, TAM.
Si usted tiene los dedos “de hule” o su piel se puede estirar, no se asuste, pero padece de Ehlers-Danlos.
Las personas que tienen este síndrome, tienen articulaciones flexibles, pueden tener rotura de sus vasos sanguíneos, incluso en los intestinos o el útero en las mujeres. Por ello podría ocasionar complicaciones graves en el embarazo.
Esto puede convertirse en un problema si se tiene una herida que necesite sutura, porque, la piel no sería fuerte para sostenerla.
Las causas se asocian a una variedad de causas genéticas, algunas hereditarias, por lo que se transmiten de padres a hijos. Es decir que si posee una de las variedades del mencionado síndrome, hay un 50 por ciento de probabilidades de que el gen sea trasmitido a sus hijos.
Los síntomas de Ehlers-Danlos pueden variar ampliamente según el nivel de mutación que padezca el paciente. En cada caso se deben en última instancia a la carencia o escasez de colágeno.
Un ejemplo común es el de la hipermovilidad, frecuente por tener articulaciones flexibles e inestables con una tendencia a dislocaciones dolorosas y subluxaciones. Esto se debe a que los ligamentos no poseen el tipo adecuado de colágeno y son muy elásticos.
El paciente puede padecer también una baja capacidad pulmonar, mayor cansancio al hacer ejercicio, alteraciones circulatorias, soplos y hasta infartos.
Si el tipo no es de los graves, se puede llevar una vida normal, siendo prudente en sus movimientos, porque por lo general, las personas tienden a “presumir” de sus habilidades flexibles al desdoblar sus brazos o piernas.
¿De hule? Tiene Ehlers-Danlos


