Ciudad Victioria, Tam.-
Con el 59 por ciento de llenado, la presa Vicente Guerrero sostiene el abasto de agua para la capital tamaulipeca, mientras arranca la construcción del nuevo acueducto que busca garantizar el suministro en las próximas décadas.
El embalse, ubicado en Padilla, inició septiembre con dos mil 307 millones de metros cúbicos, según datos de la Comisión Nacional del Agua. Aunque la cifra representa un respiro frente a los niveles críticos registrados en 2024, cuando llegó a caer a menos del 10 por ciento, las autoridades federales insisten en un consumo racional ante la irregularidad de las lluvias.
La presa recibe aportaciones del río Soto La Marina, pero los pronósticos meteorológicos anticipan un septiembre con lluvias escasas, apenas ocho días con precipitaciones en la zona centro de Tamaulipas.
El almacenamiento podría mantenerse estable, sin incrementos significativos, a menos que algún fenómeno tropical impacte el litoral y eleve de golpe los niveles.
Ese escenario de incertidumbre refuerza la importancia del nuevo Acueducto Guadalupe Victoria.
Con una longitud de 54.7 kilómetros y una inversión de alrededor de mil 800 millones de pesos, el proyecto forma parte del Plan Nacional Hídrico y es considerado la obra más estratégica para el futuro de Ciudad Victoria.
El sistema contempla la conducción de hasta mil 500 litros por segundo desde la presa hasta la planta potabilizadora, además de un tanque de 10 mil metros cúbicos que permitirá atender la demanda creciente de la ciudad.
La nueva infraestructura no solo duplicará la capacidad de transporte, sino que dará redundancia al sistema: en caso de fallas o mantenimiento de la línea actual, habrá una ruta alterna para garantizar el abasto.
Desde que se construyó la primera línea del acueducto, la capital creció, la demanda se disparó y las fugas en la red se volvieron una pesadilla recurrente.
Con esta segunda línea se pretende “blindar” el servicio durante varias décadas, siempre que vaya acompañada de una gestión eficiente y de una verdadera cultura de ahorro en los hogares, comercios y oficinas públicas.
El gobierno estatal ha subrayado que el acueducto no es una solución mágica, sino un complemento a la estrategia de administración del recurso.
Por ahora, el 59 por ciento de almacenamiento permite transitar septiembre con cierta calma, pero el mensaje es claro: el nuevo acueducto será un oxígeno indispensable para Victoria, aunque el reto de fondo seguirá siendo la lluvia y el uso responsable del recurso. (Con información de Rogelio Rodríguez Mendoza / El Diario Mx)


