Matamoros, Tamps. / Julio 5.-
La comunidad católica de Matamoros se reunió en la Iglesia Nuestra Señora del Refugio para despedir al presbítero Marco Antonio Durán Romero, quien falleció el sábado pasado por un impacto de bala que recibió al quedar en medio de un enfrentamiento, pues será sepultado en Monterrey, Nuevo León, su ciudad natal.
Al filo del mediodía comenzó la misa de cuerpo presente, misma que fue oficiada por el obispo de Querétaro, Faustino Armendáriz Jiménez, en compañía del administrador Diocesano, Roberto Sifuentes Aranda.
Después de 12 horas de velarlo en la Parroquia San Roberto Belarmino, donde fungía como sacerdote, el cuerpo del religioso fue trasladado hacia el referido recinto religioso para desarrollar la liturgia en su memoria.
La feligresía arribó hasta ese lugar para participar en la ceremonia, abarrotando la Iglesia y originando que una parte de los asistentes no pudiera ingresar. Sin embargo, los que se quedaron afuera no se despegaron del sitio, permanecieron hasta que el féretro fuera colocado en la carroza.
En los alrededores del lugar y adentro de la Iglesia la tristeza invadió a los asistentes, algunos no pararon de llorar durante la liturgia, otros aguantaron hasta el último momento serenos, pero al termino no lograron evitar romper en llanto.
El momento más fervoroso fue cuando al finalizar la misa y devolver el ataúd al vehículo, los católicos lo despidieron con aplausos, frases emotivas, entre otras manifestaciones.
Los restos del presbítero fueron trasladados hasta la ciudad de Monterrey, donde recibirá cristiana sepultura por sus familiares. Trascendió que hasta aquel lugar sacerdotes y feligreses matamorenses acudirán para despedir al sacerdote que su existencia fue cegada por un proyectil.


