Matamoros, Tamps. / Julio 5.-
El Obispo de la Diócesis de Querétaro, Faustino Armendáriz Jiménez, aseveró que aunque los sacerdotes corren riesgos por el clima de violencia que prevalece en el país, continuarán desarrollando su trabajo espiritual hasta en las comunidades más conflictivas, buscando instaurar la paz mediante la oración.
El prelado, quien hace unas semanas dejó este municipio para encabezar aquella Diócesis, arribó a Matamoros para participar en las misa de cuerpo presente que se ofreció en honor del sacerdote fenecido, Marco Antonio Durán Romero.
“Nosotros vamos a proseguir con nuestro trabajo, no nos arredra nada, no nos detiene nada. Este es un trabajo de fe que hacemos en el nombre de Dios, sabemos los riesgos que corremos especialmente en situaciones de violencia como las de esta región”, dijo.
Armendáriz Jiménez recordó que antes de retirarse del municipio visitó la parroquia San Roberto Belarmino, la cual estaba a cargo del extinto presbítero, donde pasó momentos gratos con el religioso.
Pese al acontecimiento, el obispo expuso que el pueblo católico debe permanecer afianzado en la fe. En tanto, manifestó que continuará intercediendo en oración por los integrantes de la Diócesis de esta ciudad.
“El administrador diocesano, el padre Roberto Sifuentes Aranda, ha reiterado nuestro compromiso de seguir en los lugares, por eso mi felicitación y mi oración por todos los sacerdotes para que continúen en sus puestos y sirviendo al pueblo”, señaló.
Por último, el prelado anunció que los integrantes de la Diócesis de Querétaro están participando una peregrinación hasta la Basílica de Guadalupe para pedir que se manifieste la paz en la nación.


