Ciudad Victoria, Tam.-
La palabra “anciano” será eliminada de la Ley de Instituciones de Asistencia Social de Tamaulipas, una reforma que apunta directamente al lenguaje jurídico que aún carga con expresiones consideradas despectivas y que impactan de manera directa en el trato institucional hacia las personas adultas mayores.
La iniciativa propone reformar la fracción IV del artículo 74 y la fracción III del artículo 76 de dicha ley, con el objetivo de sustituir formalmente ese término por el de “persona adulta mayor”, alineando el marco normativo estatal con los estándares actuales de derechos humanos.
El cambio de debe a que la legislación vigente todavía utiliza una expresión con carga peyorativa en disposiciones que regulan el funcionamiento de centros asistenciales y casas hogar, donde se atiende a población en condición de vulnerabilidad.
Con la reforma, se establece que los centros asistenciales deberán llevar un control estricto de niñas, niños, adolescentes, jóvenes, mujeres, hombres y personas adultas mayores, eliminando cualquier distinción basada en términos obsoletos o discriminatorios.
Además, se actualiza el catálogo de infracciones para que las normas técnicas de la Secretaría de Salud regulen expresamente el funcionamiento de Casas para Personas Adultas Mayores, y no bajo una denominación que reproduce estereotipos negativos sobre la vejez.
La iniciativa parte del reconocimiento legal de que las personas adultas mayores son sujetos plenos de derechos, tal como lo establece la legislación estatal vigente, que define a este sector como quienes tienen 60 años o más, ya sea residentes o en tránsito por la entidad.
El planteamiento advierte que el uso reiterado de términos heredados por costumbre o desconocimiento perpetúa prejuicios, asociando la vejez con dependencia, deterioro o incapacidad, aun cuando no exista intención explícita de discriminar.
Desde el plano social, el cambio busca modificar la percepción colectiva sobre este grupo poblacional, promoviendo una visión más justa, dinámica y realista, que reconozca su aportación a la vida comunitaria y su valor intergeneracional.
En el ámbito jurídico, la reforma armoniza la ley estatal con instrumentos internacionales como el Plan Internacional de Acción sobre el Envejecimiento de Naciones Unidas, así como con la legislación nacional y la política de derechos humanos vigente.
Con información de Rogelio Rodríguez Mendoza / El Diario Mx


