Naucalpan, Mex.-
Con más de 400 veladoras, catrinas, fruta, papel picado e incienso, Roberto Mejía rinde tributo a un centenar de choferes, fundadores y pasajeros, especialmente a los que han fallecido en accidentes y asaltos a unidades de la línea camionera México Tacuba-Huixquilucan y anexas.
Desde hace 25 años, la mega ofrenda se monta en el patio de la línea camionera, junto al paradero del Metro Cuatro Caminos, donde se coloca un sendero de flores de cempasúchil y veladoras.
Bajo un árbol de níspero, Roberto Mejía, quien desde 1968 llegó a la línea camionera, recrea con color la historia de cada personaje fallecido en choques y asaltos, ya sea un socio fundador, choferes o pasajeros.
“Esta ofrenda está lista desde antes del 28 de octubre, día en que recordamos a nuestros muertos que murieron en hechos violentos, como choques, asaltos y pleitos”, señala Roberto, quien hoy, con 73 años y apoyado en un bastón, continúa con la tradición de recordar a sus compañeros muertos.
Por ello es que aquí tienen un sitio especial los 19 pasajeros fallecidos en un camión de la línea México-Tacuba-Huixquilucan, que se desbarrancó en el kilómetro 13 de la carretera Naucalpan-Toluca el 4 de octubre de 2013.
En la ofrenda aparecen las fotos de Eduardo Soberanes Romero y Evodio Mayen, entre otros fundadores de una de las líneas camioneras más antiguas del Estado de México, así como la foto de Octavio, una de las últimas que han sido agregadas a esta ofrenda, la cual pertenece a un joven que era conductor y que falleció en un asalto en Naucalpan.
Cientos de kilos de fruta “de la mejor”, dulces, flores, cervezas y tequila forman parte del ornato, así como una Catrina de vestimenta elegante, ubicada entre 400 veladoras. A pregunta expresa, Mejía señala que no sabe cuánto cuesta montar una ofrenda de ese tamaño, pues “la devoción no se cuenta, lo hago por gusto y con entrega, no para hacer cuentas”.


