Monterrey, N.L.-
Xavier Velasco se resistió durante mucho tiempo a la idea de convertirse en escritor porque siempre tuvo la idea que los escritores se morían de hambre, entonces intentó dedicarse a otra profesión, sin éxito.
“La verdad es que lo he intentado todo para no ser escritor; y también lo he intentado todo para ser lo que llaman una persona normal y seguir el librito. El librito es esa garantía que te dan desde niño en la que te dicen que tienes que terminar una carrera, entrar una empresa, hacer un nombre, subir en el escalafón hasta que llega un punto que dice: y te mueres.
“Creo que ese librito está ahora menos vigente que nunca, en esta época en la que nacen y mueren profesiones todos los días. Yo desconfiaba de esa garantía porque ¡ah qué mentira tan infame que alguien pueda tener la vida garantizada! “, manifestó.
El escritor fue uno de los autores invitados a la Feria Universitaria del Libro UANLeer que se realizó del 17 al 21 de marzo y el pasado sábado 20, ofreció la conferencia virtual “Xavier Velasco. Oficio: novelista. Una charla pasional”.
Lo anterior, en relación a su más reciente libro “El último en morir”, considerada la más personal de sus novelas.
“Lo único que tenía que tenía claro, es que hiciera lo que hiciera, es que nunca iba a dejar de escribir; no iba a quitar un pie de la escritura. Hasta la fecha y desde entonces, siempre he tenido una columna semanal en un periódico, y es una forma de llevar la cuenta de la vida por semana.
“Cuando decides aceptar que tu vocación es la escritura, no tienes la menor idea de lo que estás firmando”, afirmó el Premio Alfaguara 2003 por la novela “El Diablo Guardián”.
Reveló que hay tres situaciones en las que se siente infeliz: cuando no puede escribir, cuando no tiene perros, y cuando no está enamorado.
Recordó que cuando era joven intentó obtener una beca literaria, y no se la dieron.
“Si quieres ser novelista, no necesitas que te faciliten las cosas, necesitas que te las dificulten, y si no es así, tú te la vas a dificultar, porque uno de lo que vive es del conflicto porque si este mundo fuera perfecto, los novelistas no teníamos ninguna utilidad.
“Lo que más me llama la atención de andar metido en una novela, es en la cantidad de problemas en los que me voy a meter, y llevo una doble vida, porque aquí en la casa vemos una película, jugamos con los perros y ahora en la pandemia, nos hemos acercado mucho, pero cuando me voy a mi rinconcito en el jardín, me traslado al territorio del hubiera”, compartió.
Además del hubiera, prosiguió, hay una pregunta que seduce a los contadores de historias:” ¿qué pasaría si …?”.
Dijo que para escribir, la tranquilidad no es una opción; la única es la opción es la zozobra, pues es necesario crear un conflicto para poder escribir sobre este.
“No se puede escribir con toda tranquilidad, si crees eso, dedícate escribir epitafios, porque si lo que quieres es contar historias, te vas a tener que meter en una cantidad de problemas.
“¿Cómo se hace un escritor? se hace dando todo lo que uno tiene, lo que puede hacer y ser, sin ninguna condición; bienvenidos los conflictos, bienvenido el llanto, el dolor y las aventuras, porque todo eso va a terminar nutriendo ese monstruo por lo que uno vive y que de alguna manera le da sentido a lo que no lo tiene”, concluyó Xavier Velasco.


