En el México donde los encargados de cumplir y hacer cumplir las leyes hacen todo lo contrario, la gobernadora morenista de Campeche con linaje tricolor retomó la exhibición de grabaciones ilegales que exhiben al nefasto dirigente nacional del PRI, en esta ocasión con un toque neolonés.
En la última entrega, la gobernadora del rostro alterado por las cirugías dio a conocer un segmento que ventila una conversación en la que parece que también participa Adrián de la Garza mientras contendía por la gubernatura de Nuevo León, y un directivo de radio. Durante la charla se menciona la posibilidad de que en la campaña los cañones de propaganda le apuntaran a la entonces candidata morenista Clara Luz Flores para reducir sus posibilidades de triunfo.
En la grabación, los participantes coinciden en que Clara Luz ya no representa una competencia real para el cierre de las campañas -su popularidad cayó dramáticamente al saberse sus relaciones con la secta nxivm de Keith Raniere- y la conversación se mueve hacia la oferta del directivo radial de “sembrar” preguntas a modo para potenciar a De la Garza.
Este segmento de la grabación ha sido manejado por morenistas en redes y periodistas afines para “denunciar” una estrategia corrupta y hasta con tintes de misoginia en contra de Clara Luz, quien desde junio pasado ocupa una posición estratégica en el gobierno federal como titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
En este México de corta memoria e inmediato juicio, parece que la “canonización” de Clara Luz avanza después de haber sido víctima de tan cruel estrategia que dejó a los neoloneses sin la bendición de ser gobernados por una mujer morenista.
Como bien dicen los regios, no, no te equivoques.
Clara Luz Flores no es, ni podrá ser una santa de la política. Ella decidió formar parte de una secta -donde también participó una hija del dueño del Grupo Reforma y un hijo del expresidente Carlos Salinas- que abusó sexualmente y mutiló a mujeres como parte de un culto a su líder, hoy sentenciado en los Estados Unidos.
Clara Luz mintió abiertamente sobre su relación con nxivm y con Keith Raniere, eso es moralmente reprobable para alguien que se dedica a la política, especialmente bajo los parámetros impuestos en un proyecto de nación mesiánico, al que la excandidata hoy pertenece: no mentir, no robar, no traicionar al pueblo.
Los comentarios que de ella se escuchan en el audio son vulgares, sí, pero ni son misóginos, ni son conspiratorios. Clara Luz, solo Clara Luz, se encargó de arrancarse el velo de pureza que en su momento reveló su verdadero rostro, que parece que está bastante lejos de la santidad.
Horacio Nájera es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UANL y maestrías en las Universidades de Toronto y York. Acumula 30 años de experiencia en periodismo, ha sido premiado en Estados Unidos y Canadá y es coautor de dos libros.

