Rayados y la (des)ilusión un niño

Últimas Noticias

Estoy sospechando que mi hijo varón mayor es masoquista, porque no conforme con la derrota de Rayados contra Cruz Azul el sábado 4 de marzo, no quiso ir a entrenar con su academia de futbol y prefirió apuntarse para regresar al estadio BBVA al juego ante Querétaro.

Héctor Hugo, de diez años, no pierde las esperanzas de volver a ver campeón al Monterrey. Tenía cinco años cuando en 2021 los Rayados ganaron su último campeonato: la Concachampions frente al América.

Sin embargo cinco años de sequía, y los que se sumarán porque no se ve por dónde su equipo volverá a ganar un título, empiezan a desteñir los colores azul y blanco de su corazón. Y no es para menos.

Cuando podemos, cada sábado que Rayados juega de local estamos en las tribunas. Pero he visto que el himno lo canta con menos pasión. Está desilusionado de los resultados y del desfile de técnicos que ha visto sentarse en el banquillo.

Héctor Hugo se ilusionó con Javier Aguirre, con Víctor Manuel Vucetich, con Fernando “Tano” Ortiz, con Martín De Michelis y con Doménec Torrent, para que Monterrey volviera a ser campeón. Y los cinco se fueron con más pena que gloria.

Los jersey que tiene -originales, clones y piratas- con los nombres de Sergio Canales, Jorge “Corcho” Rodríguez, Fidel Ambriz, Héctor Moreno y Sergio Ramos, duran más colgados en ganchos en un clóset, que en su pequeño dorso. 

Tuvo esperanzas que el español Sergio Ramos -de quien tiene su autógrafo plasmado en una pelota que por suerte le cayó en sus manos un Día del Niño en el estadio-, sería la solución de todos los males rayados. Pero no hubo ese milagro.

—¿Papá, por qué los Rayados ya no son campeones?—, me pregunta. Y no se qué responderle cada fin de torneo.

Este martes 3 platicamos en el trayecto de su colegio a la casa:

—¿Vamos al estadio al juego o vamos a tu entrenamiento?

—Sí quiero ir.

—¿Y por qué quieres ir de nuevo?

—Porque ahora sí le vamos a ganar a Querétaro, y voy a gritar muchos goles.

No me quiero imaginar si Monterrey vuelve a perder. Bueno, al menos Héctor Hugo ya está acostumbrado a ello.

Artículo anterior
Artículo siguiente
- Anuncio -

Columnas

- Anuncio -