La sociedad de Matamoros fue víctima el viernes pasado de la furia de la naturaleza.
Nuestra población fue azotada ese día por una tromba que sorprendió a las autoridades del Estado, del Ayuntamiento y a la población, porque los pronósticos eran de un 60 por ciento de probabilidades de lluvias.
Las torrenciales lluvias empezaron el viernes en la madrugada y se calmaron. Sin embargo a partir de las 10:30 horas el panorama cambio y nos cayó un diluvio. En horas llovió a cántaros y gran parte de Matamoros quedó entre el agua.
Miles de viviendas fueron invadidas por el agua y a tres días hay sectores de nuestra comunidad, que siguen padeciendo el problema.
La población sufrió cuantiosas pérdidas, porque el agua destruyó parte de sus muebles.
El gobernador, Egidio Torre Cantú y la alcaldesa, Leticia Salazar Vázquez, dispusieron de inmediato acciones, primero para buscar desaguar el agua en las zonas inundadas, segundo auxiliar a las familias habilitando un centro de refugio y tercero llevando despensas a los damnificados.
En estas torrenciales lluvias se inundaron sectores que nunca antes habían padecido ese problema.
Las graves inundaciones que sufrió Matamoros deberíamos de tomarlo como un llamado de atención de la naturaleza a todos, autoridades y sociedad, para emprender en el mediano y largo plazo alternativas de solución que ayuden en la medida de lo posible reducir los riesgos de inundación.
Ya basta solamente de estarnos lamentando cuando enfrentamos el problema de las inundaciones. Eso no ayuda en nada para encontrar una solución.
Hago esta reflexión, porque solamente en este año la ciudad ha padecido cuatro graves inundaciones.
Y lo mismo ha pasado en años anteriores. Quien no recuerda por ejemplo las severas inundaciones del 4 de octubre de 1994, cuando era alcalde, Ramón Antonio Sánchez Garza.
Durante la contingencia todos nos lamentamos, pero una vez que es superada a todos se nos olvida el mensaje que nos deja la naturaleza y nos volvemos a recordar cuando de nueva cuenta somos víctimas de las inclemencias del tiempo.
Hace aproximadamente 37 años, Matamoros vivió un despertar cívico. Hombres y mujeres con liderazgo, ante los graves problemas de las inundaciones, decidieron hacer a un lado los lamentos y emprendieron una lucha cívica ejemplar, alzaron la voz fuerte, hicieron manifestaciones de protestas y tocaron puertas en el Gobierno Federal.
La lucha fue encabezada por doña Evangelina G. de Marroquín y Servando Hernández Camacho.
Hubo eco y el Presidente José López Portillo, atendió el justo reclamo de una sociedad y fue en esa época cuando se realizaron las obras de drenaje pluvial más grandes en toda la historial.
Con dichas obras, que incluyó drenaje pluvial por toda la avenida Diagonal Cuahtémoc desde la Sexta hasta la 21 y construcción de estaciones de bombeo, ayudó en aquel tiempo hacer menos graves los problemas de inundaciones.
Desde esa fecha han sido muy pocos los Ayuntamientos que han hecho alguna obra pluvial. La última la hizo Tomás Yarrigton Ruvalcaba y las amplió siendo gobernador, cuando era presidente municipal, Mario Zolezzi García.
Regularmente los políticos no quieren hacer obras pluviales, porque estas no se ven, no se pueden lucir para la foto.
Sin embargo, insisto, la última lección que nos acaba de dar la naturaleza, es una llamada de atención a dejar de estarnos lamentando y emprender todos, sociedad y gobierno, acciones que ayuden a reducir en la medida de los posible las inundaciones.
Reconozco que hacerlo no es fácil. Se necesitan liderazgos de la sociedad civil, voluntad política de nuestros gobernantes y sobre todo disposición de la sociedad de cooperar, porque las obras no son gratis, tienen un costo y de alguna forma tienen que financiarse. El Municipio con sus recursos tan bajos que tienen capacidad para hacerlas.
PICADILLO…….Gracias a las gestiones que hizo el gobernador, Egidio Torre Cantú, la Secretaría de Gobernación aceptó declarar a Matamoros, Valle Hermoso y San Fernando, zonas de desastre, por las graves inundaciones que sufrieron durante la tromba que azotó la zona norte de Tamaulipas el viernes pasado……..Atendiendo un recomendación que hizo el Instituto Estatal Electoral de Tamaulipas, el diputado federal, Alejandro Guevara Cobos, aceptó retirar los panorámicos que tiene en Ciudad Victoria, luego de que hubo algunos partidos que los calificaron como actos anticipados de campaña………Como consecuencia del fuerte tijeretazo que se hizo al presupuesto del 2016, el Gobierno Federal cancelará 16 mil plazas, entre formales y los que están como provisionales y por honorarios. A los residentes del interior del país, si les va bien el año que viene pagarán por el litro de gasolina 13.57 pesos, pero si les va mal pagarán 13.98 pesos.


