Al cumplirse 100 días de la pandemia, la Doctora Brenda Hernández Gómez sigue dando una lucha sin cuartel en las áreas Covid en hospitales de Nuevo León, como lo hacen miles de médicos en el mundo para salvar vidas.
Para poder ingresar al área de los afectados, me cuenta la Doctora Brenda, deben colocarse un traje especial que no deben quitarse ni para comer, ni para ir al baño, ni para tomar agua durante las 6 u 8 horas de la guardia.
El no poder ir al baño en tanto tiempo, me dijo, provoca en ellos problemas de salud, como también fuertes dolores de cabeza por el uso permanente de máscaras.
Deben de estar aislados completamente, no debe haber ni un solo centímetro del cuerpo descubierto. El riesgo de contagiarse es alto, el virus anda en el aire.
Tras retirar su máscara de protección, la afectación en la piel es fuerte, su cara luce quemada, me dice la Doctora Brenda, que salen úlceras.
Portar el traje especial es como estar dentro de un horno, comparó.
“Los hospitales se están saturando, la gente no entiende la emergencia en que estamos, creen que la pandemia terminó, tampoco entienden lo que arriesgamos por ellos”, relata Brenda, pidiendo a la sociedad que extreme las medidas de seguridad, que en lo posible permanezcan en casa, para evitar que aumenten los contagios.
A ella no le gusta que les llamen héroes de la salud, dice que solo hacen lo que les apasiona.
Yo no encuentro otro calificativo mas adecuado para referirse a alguien que está dispuesto a dar su vida por la tuya.
Entrevista con la Doctora Brenda Hernández:


