Que el estudiantado de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, ni del ITNL, ni UT, ni COBAT, ni CBTIS, ni CONALEP, ni las demás preparatorias y universidades públicas y hasta la privadas, a nivel local, sean utilizados en estas campañas políticas, que la juventud que despierta a la política y a ejercer su derecho como mayores de edad que ya son, no sean presa de intimidaciones por parte de los “Porros Paleros Partidistas Políticos Pagados Proselitistas por el PRI”.
Que nuestros escolapios de nivel medio superior y superior, se desentiendan de los “Ernestos Saldañas Medranos”, un tipo con ¡13 años! como “estudiante” de la UAT, de quien la universidad tuvo –obligada por la ley y a solicitud de El Mañana- que reconocer que le ha pagado 1.5 millones de pesos (solo lo comprobable) en los últimos cuatro años, por actividades diversas.
Que no valga la promesa u oferta de obtener puntos en sus materias, desentenderse de asistencia a clases o presentar tareas y trabajos educativos, como tampoco el de recibir una “sorjuanita” ($200), por cada evento partidista al que asistan, o para rentarse en hacer mitotes y realizar pegotes y sonar matracas en los cruceros y en los mítines del partido tricolor.
LOS JÓVENES, LA DIFERENCIA
Definitivamente que la muchachada será clave en esta elección, tal y como siempre lo ha sido en toda la historia de lides políticas del país.
Pero no se vale -además de que es propia de gente muy ruin- que el gran partido, el del poder, el que más recibe dinero de los mexicanos, a través del INE-IETAM, se aproveche de las necesidades económicas de los “estudihambres” (casi todos fuimos estudiantes urgidos de fondos económicos), para comprarles con calificaciones, con favores relacionados a sus estudios, o directamente con dinero.
No nos cabe duda, los muchachos, los jóvenes entre 18 y 25 años de edad, serán la diferencia en esta elección del domingo 5 de junio, más ahora con las redes sociales funcionando a todo lo que dan.
Y sobre todo esta vez que habrá más candidatos, ocho ya aprobados para gobernador y otros tantos para alcalde de esta ciudad (la noche de ayer, se sabría el número exacto, luego de junta ex profeso en el IETAM).
La definición de los triunfadores en cada cargo de elección popular (gobernador, alcalde y diputado local), tendrá que ver directamente con el voto de este segmento de la sociedad.
LUCRAR CON LA NECESIDAD
Por eso decimos, que no debe ser comprada o permeada la inquietud propia de la juventud, que este valioso grupo de la ciudadanía no sea utilizado a favor por un partido, mucho menos a base de billetazos o coludidos con directivos y maestros de una universidad (institución educativa y plantilla docente) relacionados con ese instituto político, tal y como es la UAT.
Y aquí no cabe decir que los jóvenes son libres de participar, que lo hacen en su tiempo libre, por voluntad propia, que por convicción se han inclinado por los candidatos del PRI y muchas mentiras más, porque de siempre ha sido, que un chamaco no aguanta un “cañonazo” estilo Porfirio Díaz, ni que le regalen la aprobación de una materia difícil para él, la asignatura universitaria que ha sido su “coco” en su carrera.
Y los otros jóvenes, toda la sociedad en mayoría, imita, la gente adopta el comportamiento de los demás, así que si la población ve a una multitud de muchachos con camisetas y en tarea de propaganda de un candidato, creerán que es la mejor opción, la de todo un pueblo, si los jóvenes que son los estudiosos, los que “se comen” los libros y los de las ideas nuevas, los amos de estos tiempos modernos, si ellos hacen parecer o dicen que tal candidato es el bueno, entonces la mayoría del pueblo los va a seguir y lo reflejarán en las urnas.
El pueblo imitará al estudiante, sin saber que esta muchachada está cooptada, que solo está realizando una actividad para ayudarse, sobre todo en su condición, de estudiante que no trabaja o no puede laborar y por ende, no tiene el dinero para sus satisfactores o necesidades.
Ojo preparatorianos y universitarios, no se presten -ni se renten o se vendan-, su pureza y su valor, como el futuro de la ciudad y de la patria, no debe ser manchada.


