Esta semana estamos estrenando varias cosas. Por un lado, Presidente de la República, por otro, Jefa de Gobierno del la Ciudad de México y además estamos ante una nueva manera de comunicar, de decir sin decir.
AMLO está feliz. Claudia Sheinbaum asumió como Jefa de Gobierno de la CdMx y ahora está seguro y confiado que se debe despreocupar por la capital del país pues ella está al frente… “lo va a superar como jefa de gobierno”, dijo y, por lo tanto, podrá ocuparse de los demás Estados del país.
Esto fue lo que dijo nuestro flamante Presidente…. pero lo que no dije, pero que dijo es que dejará de tener injerencia directa en el antes llamado Distrito Federal, es decir, que ya lo tiene bajo su control y su dominio… ¡ah!, y que va por un esquema similar en las demás entidades federativas… pensemos además que en Veracruz, Tabasco y Chiapas MORENA gobierna y que en Morelos es el PES (aliado electoral de MORENA) quien ganó las elecciones. Cuatro Estados más la Capital son lugares donde López Obrador no tendrá de qué preocuparse.
Nuestro Presidente dice mucho sin decir. Habló de que él (insisto con el artículo, él) no buscará la reelección. Pero, ¿qué pasará si “el pueblo” en consulta o “el pueblo” por medio de los Diputados y Senadores deciden (por él y a pesar de él) que se reelija?
Y lo mismo con el precio de los hidrocarburos, la luz o los salarios mínimos. Lo mismo con la autonomía de los Estados o Municipios o con la independencia del Banco de México. Él (AMLO) no va a decidir, será el pueblo (a lo Poncho Pilatos, pues se lavará las manos de la misma manera) quien decida, no él.
Se dice mucho sin decir, y pues lamentablemente esto es a lo que nos tenían acostumbrados los políticos y la política en general… a decir, sin decir.
Insisto, en la idea… y espero realmente equivocarme. Estamos ante una nueva manera de hacer gobierno, de comunicar y de administrar. Hay sí que cambiar lo podrido y buscar nuevas opciones para que el país todo salga adelante. Lo que no hay que hacer es hacerlo de manera ciega, flemática, a la tapada o sólo porque se puede y se les da la gana.
Hay que recordar que están al frente de un país que tiene matices y es de muchos colores.
Lo cierto es que algo de lo puesto sobre la mesa ya se está comenzando a matizar. El Presidente ya fue prudente y reforzará un poco su seguridad. Y no por miedo, sino porque en sus manos (ya se está dando cuenta) están puestas muchas cosas y esperanzas. Nadie quiere un nuevo mártir de la democracia. Lo mismo está sucediendo con la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México. Lo mismo con los “súper delegados”. Co ir san a haber matices que, estos sí dan certidumbre y claridad a todo los involucrados.
Seguimos atentos.


