Desde que escuchó las canciones “Las calaveras salen de su tumba” y “Las calaveras salen bailando” en la guardería, fueron sus favoritas.
Después, el Día de Muertos se convirtió en su festividad preferida, pues coincidía con su cumpleaños.
Ahora es fan de la ropa con esqueletos y calaveras; esta era de su hermano, aunque le queda grande le pareció buena idea lucirla como un vestido usando unos leggings que tienen incorporada una faldita de tul y dijo que le gustaba vestirse toda de negro.
Tiene un disfraz de catrina que desea ponerse a cada rato pero no quiere quitárselo ni para dormir.
También se adueñó de una sudadera con estampado de esqueleto que brilla en la obscuridad, porque a su hermano le dio miedo.
Aunque en ocasiones los subestimemos porque son niños, desde pequeños ellos empiezan a formar su identidad y a desarrollar su personalidad.
Sus gustos, preferencias, aficiones y deseos son externados con contundencia y es obligación de los padres respetarlos y también guiarlos.
Y antes de que piensen que andamos en la onda oscura no, no es así, ella sabe de Dios, su poder y misericordia; le enseñamos que debe ser una persona respetuosa, bondadosa, a actuar con honestidad y que no debe albergar maldad ni rencor en su corazón.
Simplemente es una niña divirtiéndose y siendo ella misma; hoy le gustan los estampados de esqueletos y calaveras, mañana, quién sabe.


