La madrugada del 16 de septiembre de 1810 dio inicio lo que se ha dado en llamar “Ruta de la Independencia”, representada por las ciudades que recorrió el cura Miguel Hidalgo con su turba de revoltosos durante su lucha contra las fuerzas realistas y que otros líderes de la Nueva España culminaron el 27 de septiembre de 1821.
Del pueblo de Dolores el movimiento insurgente se dirigió a Atotonilco, en donde Hidalgo enarboló el estandarte de la Virgen de Guadalupe para salir rumbo a San Miguel El Grande, bautizado después como San Miguel de Allende, en memoria de don Ignacio que fue el guía militar de esta gesta histórica.
Celaya fue la siguiente parada y para el 28 de septiembre las huestes de Hidalgo ya estaban en la ciudad de Guanajuato donde se consumó la masacre de españoles en la Alhóndiga de Granaditas. Enseguida pisaron Valladolid (hoy Morelia), la que abandonaron el 21 de octubre para encaminarse a Acámbaro y luego el 28 de octubre salir rumbo a Toluca y obtener un gran triunfo en el Monte de las Cruces.
Miguel Hidalgo se negó a entrar a la ciudad capital de la Nueva España y enfiló hacia Guadalajara a donde sus tropas arribaron el 26 de noviembre, donde terminó lo que hoy llamamos “La ruta de la Independencia”, y que hasta la fecha sirve como itinerario turístico durante cada mes de septiembre a quienes se recrean con el recuerdo de tan vibrante pasaje de la historia de México.
Sin embargo, San Miguel de Allende es el que se lleva las palmas entre los sitios preferidos por el turismo nacional e internacional, al tener una ocupación hotelera del 80 por ciento los fines de semana, pues también es punto de encuentro para los negocios y desde hace diez años los extranjeros lo eligen como uno de sus destinos preferidos.
La oferta de festivales culturales y gastronómicos hacen de San Miguel de Allende que más de un millón 200 mil visitantes lleguen aquí de todas partes, pues la mayoría goza al caminar en su calles libres de puestos de fritangas o de carnitas, pues es una ciudad que conserva su patrimonio histórico y promueve de manera decidida su legado de 1810, al grado de ser considerada como el mejor sitio turístico de México en el 2014 por Food and Travel.
También en el 2013 Condé Nast Traveler le otorgó el Readers’Choice Award como la mejor ciudad del mundo por sus estrictas reglas para impedir la destrucción de su patrimonio arquitectónico, especialmente el del centro histórico libre de comercio ambulante, en el que sobresale su hermosa iglesia con su colorido especial y luces llamativas.
La belleza física del pueblo es consecuencia del esmero y cuidado de sus autoridades que han logrado también limpiar los muros de sus casas y edificios de graffiti.
Los 160 mil habitantes de San Miguel de Allende en el municipio y 57 mil en la cabecera, se sienten orgullosos de su pasado y de su presente y contribuyen, junto con los 14 mil residentes extranjeros, a seguir manteniendo su carácter cosmopolita y a conservar en buen estado su arquitectura colonial, sus calles empedradas y sus atractivos paseos tradicionales.
Septiembre es un mes especial para visitar San Miguel de Allende entre las ciudades históricas que están en la llamada “Ruta de la Independencia”.

