Caminaba con mis tres chamacos por la banqueta como gallina con pollitos, salíamos de la escuela y nos dirigíamos hacia el carro cuando la mayor empezó con la rabieta: “mamá quiero ir a casa de mi abuela, ¡¡¡llévameee!!!, ¡amááá!”, ¡¡¡quiero irrr!”.
La cantaleta empezó una cuadra antes, su “cuadro” empezó a llamar la atención y poco a poco la gente volteaba a vernos.
Cuando llegamos al carro no se quería subir, se agarraba del marco de la puerta y los gritos fueron acompañados por jaloneos, tirones y pisotones.
“Súbete al carro o te voy a pegar”, le dije apretando los dientes, así como las mamás lo hacemos cuando sabemos que la paciencia está llegando a su fin, pero la advertencia fue ignorada, y sí… se ganó sus chanclazos.
No es que yo sea una persona violenta, pero lamentablemente a la gente le encanta meterse en lo que no le importa y dar por sentado muchas cosas, así que para evitar que alguien nos grabara y anduviera nuestro video o foto circulando con una descripción como “esta señora se quería robar a la niña, la traía a jalón y jalón para poder meterla al carro” y una turba enardecida descargara su ira contra mi por “robachicos”, tuve que aplicarle su correctivo.
O ¿se imaginan que en uno de esos berrinches la guerca se me soltara y se cruzara corriendo la calle y terminara planchada por algún carro?, ¿qué dirían ahí?: “la mamá que no estaba al pendiente”, porque sí, siempre que pasa algo es culpa de la mamá.
Conclusión: no le quedaron ganas de volverlo a hacer.
Diputadas del PRI y del PAN presentaron una iniciativa para modificar el Código Civil y la Ley de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de Nuevo León en el que piden prohibir cualquier tipo de castigos corporales y que sea considerado un delito.
¿Estamos de acuerdo que dar una nalgada a tiempo es muy diferente a propinarle una golpiza a nuestros hijos? partiendo de eso entendemos que, sobre todo en estos tiempos difíciles, necesitamos disciplinar a nuestros hijos para que no sean unos tiranos o delincuentes mañana.
¿Cuántos nos hemos topado en la calle la típica escena del niño que patea a la mamá que no hace nada por frenarlo?, tengan por seguro que si ese niño trata así a su madre no tendrá reparo en hacer lo que le de la gana mañana.
No se que tanto estén involucradas estas señoras diputadas en la educación de sus hijos, no sé si son de las que los tienen cuidados por mil nanas, repletos de actividades extracurriculares y que los mandan por un laaargo tiempo a los colegios para no lidiar con ellos.
No es que esté mal querer que nuestros hijos estén mejor, lo que está mal es que no tengas ni idea de lo que implica convivir y educar a tu hijo y que en base a eso propongas leyes que en lugar de beneficiar a las futuras generaciones las perjudiquen.
Yo las invitaría a que pasaran un día completo en un hogar común para que entiendan la dinámica familiar que se vive, quizás llegue el momento en el que ellas mismas pidan que se le den unas nalgadas a ese niño que “pide a gritos” ser disciplinado.
OJO: dije “nalguear”, no moler a palos, a esos cavernícolas deben encarcelarlos sin necesidad de que se modifique la ley.


