Te voy a cambiar el nombre

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Entre los trabajadores de Petróleos Mexicanos hay tanta incertidumbre con el asunto de la Reforma Energética, que entre ellos se habla de que hasta el nombre le cambiarán a la paraestatal, por algo tan genérico como Empresa de Alto Rendimiento, o algo por el estilo.

La parte más afectada con cualquier cambio siempre son los trabajadores, aunado a ello, es que son los últimos que se enteran de los planes que tiene el gobierno para esta empresa que aporta una buena parte del Producto Interno Bruto al país.

Y considerando el comportamiento poco transparente del sindicato petrolero encabezado por Carlos Romero Deschamps, no hay mucho margen para que este hombre, que personifica la corrupción y la impunidad, pueda tener autoridad moral para defender a sus compañeros de lo que se avecina en el plano laboral.

Tan es así que el sindicato quedó fuera de las negociaciones con motivo de la Reforma Energética.

Actualmente Pemex ha suspendido toda contratación, las compañías privadas que habían sido contratadas incluso antes de que se aprobara por la ley el outsourcing, ahora están a la espera de la reconfiguración en la contratación.

Asimismo todos los proyectos de exploración y explotación están suspendidos desde el año pasado. Con lo cual miles de trabajadores temporales no han laborado desde hace meses.

Esa inmovilidad tiene al personal, si bien laborando, no hay nuevos proyectos, ni se está trabajando al cien por ciento en lo que ya estaban desarrollando.

El ambiente laboral se ha vuelto incierto, y de antagonismo incluso, donde jefes que se creen tener la razón someten a los empleados petroleros a una presión innecesaria.

Esa incertidumbre se traduce en temor de que haya despidos, liquidaciones. cese de pensiones, o se alargue la edad para jubilarse.

Otro de los temores más fuertes es que México ceda la exploración a compañías extranjeras y que los trabajadores que están capacitados y realizan este trabajo sean despedidos.

Si se analiza la información que ha manejado el gobierno de Enrique Peña Nieto en torno a la Reforma Energética, no ha hecho una sola mención de las condiciones en que laborará la planta laboral de que dispone la paraestatal.

Dentro de PEMEX hace muchos años mediante el Instituto Mexicano del Petróleo se desarrollaba una intensa investigación en, no sólo hidrocarburos, sino en otra clase de energías.

Pero este Instituto fue hecho a un lado desde hace sexenios, con lo cual la investigación en la materia quedó trunca.

Hasta ahora el gobierno peñista no ha dicho qué pasará en el tema de la investigación científica dentro de Pemex.

Es así como el cambio de nombre para esta empresa que significa un gran orgullo para el país, pero también un gran reconocimiento de que las cosas no se han hecho bien, dado el alto índice de corrupción entre los directivos solapado por los presidentes en turno, pone a pensar que el cambio de nombre es el menor perjuicio que puede ocasionar a México si la tan mencionada reforma implica poner la exploración y explotación de hidrocarburos en manos de compañías extranjeras.

COMERCIALES Y EL SILENCIO OFICIAL

“A la base trabajadora nadie le informa”, dice un trabajador de Pemex, indica que todo está manejado por el director de Pemex y el corporativo y los coordinadores que deberían explicar a los trabajadores los cambios, se limitan a comentar supuestos vagos, “a lo mejor sucede tal cosa, a lo mejor otra”, dice.

Los trabajadores se sienten burlados por el comercial donde salen dos actores hablando de la reforma y diciendo “infórmate, infórmate”, porque cuando preguntan nadie les informa oficialmente acerca de los supuestos cambios que ocurrirán dentro de la paraestatal.

Total que dentro de Pemex los trabajadores son vistos como alguien sin voz y sin derechos, porque no se les toma en cuenta para explicarles sobre cómo quedarán una vez aplicada la reforma.

La incertidumbre mantiene bajo presión y estrés constante a los trabajadores petroleros de todos los niveles.

Correo electrónico: [email protected]

Twitter: @derrotero_mx

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