México, D.F.-
Una mutación entre ballena (kujira) y gorila (gorira) provocada por experimentos nucleares derivó en el nacimiento, en 1954, de “Gorija” o Godzilla, como todos lo conocemos.
El primer filme fue dirigido por Ishiro Honda y tuvo los efectos especiales de Eiji Tsuburaya, pero el gran impacto que causó colocó a este monstruo como un icono del país asiático.
Protagonista de innumerables filmes, Godzilla cruzó los continentes para, en 1998, llegar a Hollywood.
En la versión estadounidense dirigida por Roland Emmerich, la bestia nacida también producto de radiaciones, llega a Manhattan para destruir todo lo que encuentra a su paso y son las fuerzas militares las que tratan de defender a la ciudad del caos.
Aunque el primer mutante era simplemente una persona con un traje, para la versión estadounidense utilizaron los recursos de su tiempo: la tecnología.
Ahora, 15 años después, llega a los cines otro remake estadounidense de la misma película, con el mismo título pero que presume de los adelantos tecnológicos de los que gozamos en 2013.
En el tráiler se observa el mismo antecedente: un desastre nuclear en Japón y su consecuencia: la mutación de algo que sale del agua y que advierte de su grandeza con su enorme cola.
Bajo la dirección de Gareth Edwards, el filme cuenta con las participaciones estelares de Bryan Cranston (uno de los protagonistas de la multipremiada serie “Breaking Bad”), Aaron Taylor y Elizabeth Olsen.
Seguramente en cuanto el monstruo pise cines mexicanos este 16 de mayo, las críticas no se harán esperar, pues hay miles de aficionados que conocen todas las facetas de la bestia. ¿Será un buen remake o uno de tantos más?


