Montevideo, Uru.-
El presidente uruguayo José Mujica, ex guerrillero Tupamaro, de 78 años, casi que no necesita presentación: ya es más popular fuera que dentro de fronteras.
En su país, todos lo conocen como “el Pepe”. Para esta entrevista citó al periodista en el Bar de Vida, en el popular barrio de Belvedere, en Montevideo, adonde llegó sin ningún tipo de custodia.
Allí, habló de la ley del aborto que dijo, salva más vidas, y de la de la mariguana que, afirmó, servirá para combatir mejor el narcotráfico. También habló sobre su vida: “Yo apuesto a renunciar a cosas para tener más tiempo. Tiempo para vivir, para ser feliz… Los años que pasé en el calabozo, y logré sobrevivir, me son intransferibles. Después de eso con poca cosa soy un hombre rico. Pobre del que quiere mucho”. Aquí, un resumen:
Su iniciativa de liberalizar la comercialización de la mariguana encuentra algunas dificultades
” los uruguayos les cuesta asumir que hemos tenido una explosión del delito cuando comenzó a masificarse el consumo de la “pasta base“, un producto residual del procesamiento de la cocaína, mucho más nocivo y letal que se vende a precios miserables. En el país tenemos miles de presos producto del tráfico de esta inmundicia y han aparecido los delitos “por ajustes de cuentas”. Porque a la gente que no paga no le mandan los abogados para cobrar. Le pegan un tiro. Eso era desconocido en el Uruguay”.
En lo que me es personal no le importa tanto la drogadicción; esto es, no es que no me importe: es una enfermedad y como tal hay que tratarla. Lo que es intolerable es el narcotráfico.
“Lo que nosotros levantamos como tesis es que este problema encarado por la vía policial y de la represión sigue estancado, sin solución. Tenemos más presos, gastamos más dinero y el problema se multiplica en las calles”, dijo.
Por ellom van a combatirlos tratando de arrebatarles o quitándoles un poco del mercado, porque en definitiva se trata de un negocio.
“Tienen el usufructo de un monopolio y como el Estado los persigue, lo hace de alto riesgo y eso hace subir el precio y entonces la ganancia es muy grande”.
Lo que quieren hacer con la mariguana no es legalizar el consumo, es regularlo. El consumo ya existe, señaló.
La idea es tratar de regular el consumo, primero entregar un producto si se quiere más noble. No joder tanto a la gente. Segundo, identificar al consumidor y así cuando se está pasando de la raya poder decirle “mi’jito vamos a tratarnos porque por ahí la cosa va mal”. Tercero combatir, con más efectividad, todas las otras drogas.

