México, D.F.-
La práctica del fraude carrusel que llevaron a cabo diversas empresas en el país generó una evasión fiscal del IVA de 8 mil 530 millones de pesos entre 2006 y 2012, reveló un estudio de la Universidad Panamericana.
De acuerdo con el informe que solicitó el Servicio de Administración Tributaria (SAT) a la institución académica, este esquema de exportaciones ficticias creó un boquete al erario equivalente a 0.26% de la recaudación del IVA promedio en esos 7 años.
El SAT tiene identificadas al menos a 300 empresas que operan con este esquema de fraude, el cual se caracteriza por la existencia de personas morales que emiten comprobantes fiscales sin enterar impuesto y exportación con solicitud de devolución.
“Existen varias versiones del fraude carrusel con la intervención de un número variable de contribuyentes y países, aunque se resumen en la existencia de una empresa dentro del proceso productivo que factura el impuesto y no lo entera a la tesorería del país, posteriormente se exporta la mercancía y se solicita la devolución del impuesto, parte de él nunca ingresó al gobierno.
“Este proceso se repite en otro país donde va a haber otra empresa que tampoco entera el impuesto a su tesorería y vuelve a exportarse, a un tercer país o vuelve al original. Este mecanismo se repite y posiblemente regrese al país de origen, por lo que se cierra un círculo, asemejando a un carrusel. Las empresas que facturan el impuesto y no lo enteran se les denominan empresas fantasmas”, detalló la investigación académica.
La puesta en marcha de este mecanismo ha erosionado las arcas hacendarias, aunque la forma en que lo ha hecho ha sido diferente cada año.
Según los datos de la universidad, fue en 2012 cuando el fraude carrusel produjo una evasión de 2 mil 477 millones de pesos, hasta ahora el registro más elevado, mientras que entre 2007 y 2008 la cifra rondó los mil 500 millones y mil 691 millones, respectivamente. En cambio, en 2009 se detectó un impacto menor, que no rebasó los 100 millones de pesos.
La Universidad Panamericana detalló que este fenómeno también se dio en un momento en que las devoluciones del IVA que realizó el SAT se incrementó durante esos años.
Justamente, las autoridades fiscales del país reconocieron recientemente que muchas de las solicitudes para la devolución de impuestos, particularmente del IVA, se encuentran basadas en actos ilegales.
La institución detectó que las anomalías halladas en estas exportaciones ficticias incluyeron casos de divergencias en el sector hidrocarburos, controlados por el sector público.
“Se determinaron las exportaciones ficticias como las observaciones atípicas por fracción arancelaria de las principales partidas de exportación de México a Estados Unidos, a las que se les calculó la posible evasión del IVA por 8 mil 530 millones de pesos entre 2006 y 2012, con una fuerte variación entre un año y otro”; detalló.
La investigación reveló que hay la posibilidad de que los contribuyentes que realizan el fraude tipo carrusel diversifiquen exportaciones para ocultar sus operaciones o usar fracciones arancelarias con mayor movimiento.
Por ello, la institución sugirió al SAT que trabaje sobre las fracciones arancelarias donde se descubrieron posibles exportaciones ficticias con información por contribuyente para detectar si se trata de un incremento coyuntural o un fraude para solicitar una devolución del IVA, asimismo, cerciorarse si en cada cadena productiva existen proveedores fantasma.


