Reynosa, Tam.-
Para garantizar suficiente líquido a los habitantes de la franja fronteriza del norte de estado, se replantea el uso del programa de tratamiento de aguas residuales, destacó el director general de la Comisión Estatal del Agua en Tamaulipas (CEAT), Jaime Felipe Cano Pérez.
El funcionario estatal señaló que 85 por ciento del agua que se consume en la Cuenca del río Bravo es para el uso agrícola, de ahí la importancia de cambiar el agua tratada con el sector productivo, para que el líquido que utilizan en acciones productivas, sea canalizado al consumo urbano.
Mencionó que se está replanteando el programa de tratamiento de aguas residuales, así como el proyecto de intercambio por agua de primer uso con los agricultores de los distritos de riego 025, 026 y 050 en la zona norte del estado.
Cano Pérez refirió que en la zona habita 50 por ciento de la población de Tamaulipas, por lo que se tiene que impulsar este tipo de proyectos, con la visión de garantizarles el servicio de agua para su desarrollo.
“Estamos hablando de al menos mil 750 metros cúbicos por segundo que son tratados y que pueden ser reutilizados en labores productivas”, puntualizó.
Añadió que las plantas de tratamiento de aguas residuales que operan en Nuevo Laredo, Matamoros, Reynosa y Miguel Alemán, se trabaja en proyectos de construcción de pequeñas plantas para los municipios de Camargo, Miguel Alemán y Nueva Ciudad Guerrero.
Cano Pérez indicó que de acuerdo con estudios elaborados, actualmente existe un déficit de 300 millones de metros cúbicos anuales de agua a la altura de la presa Falcón.
Agregó que al mismo tiempo, la operación de plantas de tratamiento de aguas residuales en los municipios de Nuevo Laredo, Reynosa, y Matamoros, reporta una considerable recuperación de líquido que puede ser aprovechado.
Refirió que se han elaborado proyectos técnicos que han sido propuestos a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), para asegurar la disponibilidad de este líquido, principalmente, en la cuenca del río San Fernando, en la cuenca media y baja de río Soto la Marina.
Dijo que en ambos casos primero se tuvieron que hacer los estudios, que determinaran la disponibilidad de líquido y posteriormente, se ha planteado en ambos casos el proyecto a la Comisión Nacional del Agua, en la búsqueda del otorgamiento del documento que asegure su viabilidad.




