Se llegó el día, se veía venir, no se esperaba, pero no pasó la prueba del tiempo, esa que nunca deja lugar para el engaño y desnuda todo análisis, expectativa y, sobre todo, ilusión por ver algo que pudo, parecía, pero al final, no fue.
Eva Espejo se rompió, o la rompieron, pero el anuncio ya es irrevocable, deja de ser directora técnica de las Rayadas de Monterrey, institución a la que llegó con bombo y platillo, siendo la primera directora en ganar un campeonato y justo en casa de las Amazonas, reinas y señoras de la liga femenil MX.
Lo que parecía un romance eterno, terminó en divorcio que al parecer es por decisión mutua y sin tanto problema, pero queda la sensación que quien parecía ser una figura que sería histórica en el club, terminó por desnudarse en su gestión al no poder lograr lo esperado, campeonar mas de una vez con un equipo que tiene de las mejores jugadoras y que puede competir, tal vez no igualar, a las de San Nicolás.
Tras una gestión de altibajos, que se refleja un tanto gris, se puede cuestionar la elección de alineaciones, falta de variantes tácticas, despido y contratación de jugadoras, manejo de vestidor; de la misma manera puede alabarse ese campeonato en el Volcán y los inicios con un ambiente sano tras el paso de Tito Becerra.
En sus inicios yo alabé su gestión, me equivoqué en elogiar de más a una persona que parecía tener más peso para lograr algo distinto en un club que tiene buenas intenciones, pero falto de ejecución pertinente en varias áreas. No me arrepiento de las letras de antaño, pero he aprendido que como aficionado uno se deja llevar por el triunfo del día y con la falta de experiencia de un periodista o de una persona inmersa 24/7 en el fútbol, uno se puede dejar llevar por el calor de una pluma emocionada.
De un discurso positivista, siendo una técnica que parece chifló de más a ciertas jugadoras mientras fue mas dura con otras, despidió a buenas jugadoras como Desirée Monsiváis y ha dejado incluso de titulares a elementos que no han demostrado lo necesario para ser estelar en un conjunto que buscar encumbrarse ante el plantel mas poderoso del país, como es Tigres Femenil; pasó de ser el espejo en donde todas las mujeres en el futbol se querían reflejar, hacia anunciar su despedida a medio torneo y previo al clásico norteño.
De entrada no se sabe si se quedará como directiva, puesto que tampoco le garantiza tranquilidad ya que seguiría bajo el escrutinio público debido a su gestión en cancha, tiempo en el que compartió con el escritorio y tampoco fue garantía en traer los refuerzos adecuados y de llenar las posiciones que se veían más flacas en la cancha, por lo que de quedarse quedaría el mismo estilo de administración y con injerencia en cancha, donde Carla Rossi, su asistente desde este torneo y con experiencia siendo la directora técnica en otros equipos, quedaría opacada si es elegida por la todavía presencia de su jefa.
Si la decisión fue tomada, debería plantearse la institución el tener una nueva mandamás en el escritorio, cambiar el chip del estilo actual y buscar una idea que permee a la cancha para que se quite la costumbre de ser las segundonas de Nuevo León y del país.
La oportunidad está dada, Eva Espejo renunció o la renunciaron, pero tienen el sartén por el mango para cambiar de rumbo y buscar algo más que las semifinales, Eva dio lo que tenía que dar, los aficionados cada vez se han alejado más, se necesita un mejor plantel, que brinde mejor espectáculo, una técnica que sepa implantar una idea de juego, lo cual Espejo nunca logró hacer.
Tener entradas de 1000 espectadores no es bueno para un negocio que parecía ir en crecimiento, ni para patrocinadores como directivos era sostenible una técnica que gastó y no pudo, ojalá se despida con un campeonato, aunque ya equipos otrora inferiores ahora las miran desde arriba como Pachuca y América, tiempo al tiempo, pero las decisiones se deben ir tomando desde ahorita, el espejo se rompió, que levanten los pedazos y busquen un mejor reflejo.
Tik tok…


