México, D.F.-
Con una audiencia un tanto mesurada, pero no por ello minimizada, de 54 mil 700 personas, se dio cita el primer día del Festival Corona Capital, para presenciar una propuesta abierta de géneros musicales, desde las fusiones de electro, techno y rock.
Desde partidos de volleibol playeros, con sol y arena integrados, hasta juegos de azar, como martillo y una rueda de la fortuna eran parte de los espacios recreativos que los asistentes pudieron aprovechar en momentos de dispersión o bien a la espera de que sus bandas favoritas tomaran sus respectivos sitios.
La tarde ya un tanto nublada continuó con Hello Seahorse!, enfundada en unos pantalones negros, con una blusa blanca trasparente que cerraba por detrás dejando ver los excedentes de sus prendas cual alas caídas, llegó Denisse, Lo Blondo al escenario para interpretar “Me has olvidado”.
A tan sólo unos días del lanzamiento oficial de su nuevo álbum, uno de sus más recientes temas No es que no te quiera se estrenó la tarde del pasado sábado.
“Oso polar” llegó con toda la energía entre los brincos de Lo Blondo, la cual logró una gran convocatoria dentro del Autódromo y así continuó con “La flotadera”. “Para mí” provocó un coro femenino, mientras se escuchaba “Te quiero contigo y para mí”, que combinaba con los versos de Leo Dan, de “Cómo te extraño”.
Para concluir su intervención, bajo los gritos suplicantes en el escenario Corona Light “Bestia”, no podía quedar atrás “Un año quebrado”.
León Larregui, de Zoé, mostraba su nuevo proyecto de solista, Solstis, en el escenario Capital, con su típica chamarra de cuero y sus pantalones entubados, en compañía del vástago del cineasta Alejandro Jodorowsky, Adanowsky, quien recientemente filmó la película La danza de la realidad, donde podría hacer el papel de su padre.
Y mientras tanto, el también descendiente del poeta y escritor Bob Dylan tomaba el escenario con The Wallflowers, donde temas de su más reciente producción Glad All Over, con las cuerdas rasgadas por Jakob, hicieron sonar los primeros acordes de “Reboot The Mission”.
“God don´t make lonely Girls” coreaba Stuart Mathis, también guitarrista, mientras Jakob, con un estilo muy parecido al de su padre (un sombrero en color negro, chamarra de cuero y unos lentes oscuros que retiró con una de las más esperadas) se escuchó con “One headlight”, cantada a coro en el CoronaStage.
El escenario Corona casi a reventar de nueva cuenta dejó a The Kills con unos fans sedientos de su música, pese a que esta banda ha tenido otras presentaciones en el país recientemente; cantaron “Not Wow” y “Future Starts Slow”, pero “Tape Song” puso a saltar a los presentes de manera eufórica, y entre “You got to go steal ahead” y “Last Goodbye” la conmoción por el grupo era general. Para finalizar no podía faltar “M.E.X.I.C.O”.
Posteriormente Suede complació a la audiencia tras años de espera, con canciones como “Animal nitrate” y “The beautiful ones”, para ceder el micrófono a Cat Power, que tomó con vigor en el entarimado con “Cherokee”, “Human being”, “Sun” y “King rides by”.
Aun con la travesía que significaba rodear el Autódromo para llegar al Capital, Franz Ferdinand hizo cimbrar el piso con “Walk away”, “Take me out”, “Outsiders” y “This fire”.
Los miembros de The Hives, enfundados en unos relucientes smokings, lograron encender dinamita y agradecieron que Howlin’ Pelle Almqvist se comunicara constante mente en español entre cada canción.
Basement Jaxx concluyó la jornada de 12 horas en el Bizco Club.

